Por: Francisco Javier Figueroa Velarde.
Doroteo Arango Aràmbula nace el miércoles 5 de junio de 1878, en un rancho pequeño llamado La Coyotada, en el caserío de Rio Grande, ubicado en el municipio de San Juan del Rio en el estado de Durango; es el primer hijo de los labriegos Agustín Arango y Micaela Aràmbula, quienes tendrán 4 hijos más: Antonio, Hipólito, Ana y Martina. Su padre trabajaba en una hacienda; don Agustín y doña Micaela eran un matrimonio analfabeta y muy pobre. A los pocos años, don Agustín fallece. Desde pequeño, Doroteo es muy serio, integro, altanero y temido por todos sus amigos y jóvenes que están cerca de él.
Pancho Villa deseoso de transformarse en líder de una causa que redima a la clase a la que pertenecen los pobres y olvidados de la sociedad. Así, Villa sigue de cerca las ideas de Francisco I. Madero. A los 32 años, Pancho Villa entra en acción durante la revuelta del 20 de noviembre de 1910 promovida por Francisco I. Madero contra el presidente Porfirio Díaz. Aunque esta activo en Chihuahua, Villa está en contacto permanente con los maderistas de la ciudad de Chihuahua y con el mismo Abraham González, quien lo introduce e informa del movimiento maderista y lo convence de la legitimidad de los propósitos.
La mejor aventura de Pancho Villa es: la lucha por llevar al triunfo a Madero y a la democracia. Pancho Villa es presentado finalmente a Francisco I. Madero por Abraham González y de inmediato se pone bajo sus órdenes, Villa aprovecha esta añorada ocasión para reivindicar, más que su nombre, su vida, sus aspiraciones de justicia social, principalmente para los más desprotegidos: peones y obreros. De inmediato asciende al grado de capitán del ejército y marcha con Madero rumbo a la capital del país. Una vez en el Distrito Federal, el miércoles 7 de Junio de 1911, Madero asume la presidencia y dispone que las fuerzas que comanda el capitán Villa se pongan bajo las órdenes del general Victoriano Huerta, jefe máximo de la división del norte. Villa es nuevamente ascendido al grado de general honorario de los rurales y avisado de acompañar a Huerta para combatir la insubordinación de Pascual Orozco, jefe contra revolucionario.
El martes 18 de febrero, Madero es arrestado en el palacio presidencial en donde se inicia un complejo trámite para obtener su renuncia y de esta manera dar una apariencia legal al golpe de estado, Madero se ve obligado a ceder, Huerta es nombrado en pocas horas Presidente de la República, no obstante la promesa de Huerta de respetar su integridad física, Francisco I. Madero y el Vicepresidente José María Pino Suárez son asesinados la noche del sábado 22 de febrero.
En cuanto el general Villa se entera de la muerte de Madero, decide regresar a México y juntar a todos los hombres disponibles para iniciar una batalla a muerte contra el traidor Victoriano Huerta. El Jueves 6 de Marzo Pancho Villa regresa a territorio mexicano, de inmediato se dedica a conseguir hombres dispuestos a combatir, por otra parte se informa al general Villa que en la estación de tren de Mápula los enviados de Victoriano, el jefe del estado mayor, Benjamín Camarena y Hernán Limón han matado a Abraham González gobernador de Chihuahua y gran amigo suyo.
De manera convincente y amenazadora ha agregado a su ejército más y más hombres al grito de “¡Vámonos con Pancho Villa!”, primero son cien, luego quinientos después tres mil y finalmente diez mil hombres dispuestos a todo pero principalmente a vengar las muertes de Madero, Pino Suárez y por supuesto Abraham González. El miércoles 26 de marzo de 1913, en la hacienda de Guadalupe Coahuila, se redacta y se firma el Plan de Guadalupe, en dicho plan se exige el desconocimiento de Huerta, incita a la rebelión y se nombra a Venustiano Carranza primer jefe del ejército constitucionalista. Pancho Villa muestra su adhesión a Carranza y de inmediato va a la acción junto con Manuel Chao, Maclovio Herrera y Tomás Urbina, logra su primera victoria al tomar el poblado de Saucillo Chihuahua.
Las batallas libradas en la ciudad de Torreón son tremendas, reñidas y causan muchas bajas pero el ejército de Villa es superior, finalmente logran entrar triunfantes a la cuidad, Pancho Villa la recorre lentamente saboreando el triunfo y la gloria hasta llegar al palacio municipal, se celebra una asamblea entre jefes y oficiales villistas.
Los jefes de la División del Norte deciden ir sobre Chihuahua, saben que deben enfrentar en el camino a tropas Huertistas en tierra blanca. Los Villistas entran triunfantes en tierra blanca el Martes 25 de Noviembre de 1913. Al reunirse con su tropa Villa grita a sus soldados”¡Muy bien muchachitos, ahora nos vamos a Chihuahua!” Al anochecer del Sábado 13 de Diciembre de 1913, Pancho Villa al frente de su División del Norte entra en la ciudad, se encamina en dirección al centro y grita al unísono con sus tropas ¡”Viva Francisco Madero!”. Villa se autoproclama gobernador militar de todo el estado de Chihuahua.
Pánfilo Natera, jefe de las unidades combatientes de Villa, recibe la orden Carranza de iniciar el ataque al estado de Zacatecas. Villa pronostica el fracaso de la misión y no se equivoca.
En un arranque de soberbia envía Carranza su renuncia a la jefatura de su ejército y de inmediato Carranza contesta:”Aceptada la dimisión del general Francisco Villa, les ordeno que procedan a nombrar interinamente otro jefe de la División Norte”. Así entre el Miércoles 17 y lunes 22 de junio Villa desobedece las órdenes de Carranza y se pone a la cabeza de 23,000 hombres contra el bastión de Huerta. El 23 de junio tiene lugar la batalla campal que muestra una perfecta coordinación de artillería y caballería por parte del general Villa.
Después del gran triunfo de Villa en Zacatecas el miércoles 15 de Julio el dictador, asesino y traidor Victoriano Huerta presenta su renuncia a la presidencia del país y nombra a Francisco S. Carbajal quién ocupa el cargo de ministro de Relaciones Exteriores como presidente interino.
El jueves 20 del mismo mes y año, el máximo jefe del ejército constitucionalista revolucionario general Venustiano Carranza y sus tropas entran triunfantes en la Ciudad de México.
El Viernes 25 de Septiembre de 1914 en vista de que Carranza desconoce los acuerdos de Torreón, Villa lanza un manifiesto a la nación para invitar a los mexicanos a el uso de las armas, echen de la silla presidencial a Carranza por ser dictatorial y menospreciar los principios de la revolución.
En la convención de Aguascalientes participan 152 delegados de los cuales 37 son seguidores de Villa, quince días después llega la delegación de las fuerzas de Zapata compuesta por 26 delegados. La asamblea se declara Órgano Soberano y se atribuye poderes constituyentes y después de un largo debate decide desautorizar a Carranza de las funciones de jefe provisional del ejecutivo y a Villa del mando de su división del Norte. El Domingo 1 de noviembre se elige a Eulalio Gutiérrez como nuevo mandatario de la república, sin embargo, Carranza desconoce todos los acuerdos argumentados presionados por Villa. Eulalio Gutiérrez designa al general Villa comandante en jefe del ejército de la convención; Obregón desconoce los acuerdos y se adhiere a la postura de Carranza.
El miércoles 3 de diciembre Eulalio Gutiérrez hace su entrada al Distrito Federal como nuevo presidente del país, escoltado por la División del Norte al mando de Pancho Villa y acompañado de su ministro de gobierno el abogado y filósofo José Vasconcelos.
El miércoles 4 de diciembre de 1914 se da el histórico encuentro entre los dos jefes populares más prestigiosos acompañados de sus respectivas escoltas:
Emiliano Zapata representa la solidaridad comunal de los pueblos indígenas.
Villa busca la justicia a la que le ha dado su propia definición.
Se proponen a sellar su compromiso el domingo 6 de diciembre de 1914 con una entrada triunfal de los dos ejércitos en la capital del país. Villa se siente como en casa rodeado de muchos de sus oficiales y acompañado por Emiliano Zapata se hace retratar; esa fotografía se convierte así en un ícono histórico aunque sea simbólicamente.
El presidente Eulalio Gutiérrez no está aún en condiciones de ejercer su poder desde la capital de la república, el sábado 26 de diciembre de 1914 intenta huir pero Villa lo impide y queda prisionero en su propia residencia. El sábado 16 de enero de 1915 en ausencia del Centauro del Norte, Eulalio Gutiérrez logra escapar hacia San Luis Potosí con el dinero de la tesorería general. La presidencia es asumida por el general Roque González Garza, sin embargo el jueves 28 de enero, González Garza abandona la ciudad por presión de Álvaro Obregón.
Pancho Villa decide quedarse en sus dominios del norte para preparar un serie de ataques contra las tropas carrancistas e iniciar un nueva etapa de la Revolución Mexicana: el enfrentamiento no contra un tirano o dictador, sino contra compañeros y hermanos”.
El martes 6 de abril de 1915 inicia el primer combate entre tropas obregonistas y villistas; los 20,000 de Villa y los 10,000 de Obregón.
El miércoles 7 de abril, desde las 4 de la mañana, la batalla se realiza de la forma más encarnizada; en cuanto avanzan, las líneas de Villa dan marcha atrás debido a la excelente puntería de los hombres de Obregón, de pronto, los villistas llegan hasta las primeras líneas de defensa del enemigo, y estos retroceden y debilitan esta posición y la del centro. Cuando las primeras tropas norteñas entran a las cales de la ciudad de Celaya, varios de sus jefes son abatidos; esto crea una gran confusión entre los soldados que abandonan de inmediato el terreno conquistado. Así, el general carrancista ataca por los flancos y el centro haciendo retroceder al enemigo; durante varias horas Obregón va aniquilando a las ya muy fatigadas tropas villistas.
Finalmente, Villa da por terminada la batalla de Celaya; calcula que 2,500 soldados de Obregón han muerto contra 2,000 de los suyos. Lamenta y llora la pérdida de sus oficiales como Agustín Estrada y Francisco Natera, entre otros. Los ejércitos de Villa y Obregón se enfrentan por segunda vez los días 13 y 15 de ese mismo mes. El general Obregón persigue a los villistas hasta León y Aguascalientes y lo derrota otra vez en estas ciudades.
El lunes 24 de mayo de 1915, sin importar los primeros desastrosos encuentros con el ejército de Álvaro Obregón, Villa se da tiempo para emitir desde León, Guanajuato, un decreto de reforma agraria en el que destaca sus dos primeros artículos:
“Artículo 1. Las grandes propiedades de tierra son consideradas incompatibles con la paz y prosperidad de la Republica. Por eso los gobiernos de los estados, en los primeros 3 meses de la emisión de esta ley, establecerán la superficie máxima de la tierra de la que cada persona podrá ser propietaria en el ámbito del territorio del estado,
“Articulo 2. Para establecer la manera de cumplir el artículo anterior, el gobierno de cada estado considerara ante todo la superficie bajo su jurisdicción, el volumen de irrigación, la densidad de población, la calidad de la tierra, la superficie actualmente cultivada y cada uno de los elementos que pudieran servir para determinar el limite, mas allá del cual la gran propiedad termina volviéndose una amenaza para la estabilidad de las instituciones y el equilibrio social.”
Los enemigos de Villa creen que si no pueden matar al general en la lucha abierta, entonces intentaran hacerlo con engaños y atentados.
El primer atentado lo lleva a cabo el general carrancista Pablo González, quien contacta a un peligroso prisionero de la penitenciaria del Distrito Federal, acusado de asesinato; le propone a cambio de matar a Villa una jugosa recompensa y su libertad. Este personaje es un argentino conocido como el Gaucho Mujica, quien acepta de inmediato. El Gaucho se presenta sin tardanza ante el general Villa para ponerse a sus órdenes, pero alguien advierte a Villa de las negras intenciones de Gaucho, el general lo manda a llamar de inmediato, lo interroga y con su “sutileza” característica le logra sacar la verdad, una vez que Mujica repite la confesión, es fusilado sin más.
El segundo intento de asesinato estará a cago de 5 personas. Villa descansa en un lugar de la sierra chihuahuense llamada Santa Gertrudis, hasta haya llegan 2 hombres que dicen ser carboneros. Desconfiado, Villa los interroga y va directo al grano. En el acto ordena que cuelgue a uno de ellos delante del otro, causando un verdadero pavor al asesino principiante, recupera el habla y dice toda la verdad: que el general Rosalío Hernández, es quien lo mando a matar, y que al día siguiente llegaran otros 3 hombres simulando ser arrieros. Efectivamente, llegan los 3 supuestos arrieros; de inmediato son apresados por algunos soldados y llevando el cuerpo de uno de los asesinos anteriores va con el general Rosalío Hernández.
La División del Norte sigue sufriendo derrotas en Agua Prieta, Sonora, por la estrategia de Plutarco Elías Calles y la capacidad militar de Lázaro Cárdenas. La lucha empieza el martes 2 de noviembre de 1915 y termina el siguiente martes 9 de noviembre con la huida de los villistas. A estas batallas perdidas se agregan las libradas en Hermosillo y Nogales, lugares donde también son vencidos por Diéguez y nuevamente por Lázaro Cárdenas.
El presidente estadounidense Woodrow Wilson está dispuesto a entrevistarse con él para reconsiderar su postura de apoyo a Venustiano Carranza, pero se trata de un engaño. El jueves 2 de marzo de 1916 recibe una carta de Malville Stone en donde que le aclaran que la entrevista es un sueño, imposible de llevarse a cabo; por lo que el 9 de marzo a las 4:30 a. m. Villa y su pequeño ejército se encuentran a los alrededores de Columbus; a una orden suya, los mexicanos atacan lanzando gritos y balazos a la población, que aturdida por el brusco despertar escucha los gritos de “¡Viva México!¡Viva Villa, mueran los gringos!”. Al amanecer las tropas villistas abandonan la población estadounidense.
El lunes 27 de marzo lanza sus tropas sobre ciudad Camargo y logra una rápida victoria; en este combate Villa sufre una herida en la parte baja de la rodilla derecha, para protegerlo de posibles atentados, sus soldados los llevan hasta una cueva en donde tardara en recuperarse. A causa de la inactividad de su jefe, las fuerzas villistas nombran al general Francisco Beltrán como jefe sustituto, al ver quien está enfrente de los guerrilleros, los enemigos dan por hecho que Villa ha muerto y difunden la noticia, incluso los diarios la publican en primera plana dando “pormenores” del fallecimiento del Centauro del Norte.
El miércoles 12 de abril de 1916 la población de El Parral se amotina cuando entra a la ciudad una columna de soldados invasores al mando del mayor Frank Tompkins; para evitar un encuentro fatal para las 2 partes, se retiraron a la zona límite de la ciudad.
Carranza recibe constantes amenazas de golpe de estados y logra evitarlos por lo que el viernes 7de mayo de 1920 en una larga marcha hacia el puerto de Veracruz; en su lento recorrido llega a la población de Tlaxcalaltongo en donde se detiene para descansar. Quince minutos después cuando todo está en calma, se escucha un perturbador ruido de fusiles que disparan hacia el jacal que ocupa Carranza; los asesinos han entrado al lugar y lo matan impunemente.
Pancho Villa se instala en la hacienda de Canutillo, Durango, con su segunda esposa, la joven y bella Austreberta Rentería, seis de sus hijos y unos cuantos amigos muy allegados. El, amigos y peones contratados levantan no solo el casco de la hacienda sino todos los alrededores: cultivan la tierra, construyen viviendas para sus trabajadores, dan vida a la misma capilla del lugar y levantan una escuela para los colonos de la localidad, colocando en el frontispicio, como un pequeño y sentido homenaje, un busto del general y amado amigo, Felipe Ángeles. Reconstruye el correo, telégrafo, planta eléctrica, talleres de carpintería y mecánica, zapatería, carnicería, tiendas de combustibles y un pequeño teatro; ahora todo este conjunto integra el pequeño pero bien organizado imperio de Pancho Villa.
Cierto día, informan a uno de los hijos de Villa que del poblado de Chuviscas, el coronel Medina y 8 de sus mejores tiradores han partido hacia Parral para asesinar a Villa, en lo que a él respecta toma sus precauciones, carga sus 2 pistolas al cinturón y se hace acompañar por no menos de 5 elementos de su escolta.
El lunes 16 de julio de 1923, Villa ira a la aldea de Rio Florido para apadrinar al hijo de uno de sus amigos cercanos y antiguo dorado; antes de partir al bautizo, una campesina insiste en hablar con el ex general, ella le dice que no debe ir ni a Rio Florido ni a ninguna otra parte, ya que está enterada de un complot para asesinarlo, Villa pospone su partida un día para no quedar mal ante uno de sus múltiples compadres, acude al bautizo sin que haya ningún sobresalto, pero al estar en el Parral y a punto de regresar a su hacienda, nuevamente la angustiada campesina se presenta ante el e insiste en que está a punto de sufrir un atentado muy bien planeado; la señora mientras se aleja del general, exlama al cielo: “¡Pobre de mi general Villa!
A las 7:20 de la mañana del viernes 20 de julio de 1923, Villa se dispone de regresar a su hacienda; a pesar de lo avanzado del día, las calles están desiertas, aunque él lo nota, no hace mayor caso, simplemente revisa si sus pistolas están en su cinturón, las acomoda y continua su viaje, acompañado en la unidad móvil por Miguel Trillo, Daniel Tamapo, Claro Hurtado y J. Rosario Rosales, seguido por pocos hombres de su escolta. El automóvil avanza, cuando un anciano vendedor de golosinas observa el auto y grita a todo pulmón: “¡Viva Villa!” esta es la seña para que desde azoteas y ventanas, ráfagas de fusiles, ametralladoras y pistolas caigan sobre el Dodge de Villa, quien finalmente cae en un atentado mortal. Pero antes de que el automóvil se estrelle contra un árbol, Villa logra matar a 2 de sus agresores para luego caer muerto.
En el atentado 13 impactos de bala destrozan el cráneo, cara, manos y corazón al más famoso revolucionario de México; en total son 63 disparos que caen sobre el automóvil y acaban con el Gral. Villa y también con todos los acompañantes.
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