Por: Grecia Calles.
José de la Cruz Porfirio Díaz Mori fue hijo de José Faustino Díaz y de Petrona Mori, nació en la ciudad de Oaxaca el 15 de septiembre de 1830. El padre de Porfirio murió en 1833 a causa de la epidemia de cólera que ocurrió ese año. A la edad de 15 años, Porfirio y sus hermanos fueron enviados por su madre al Seminario Pontificio de la Santa Cruz.
Porfirio comienza a impartir clases de latín, para sustentar a su familia. Uno de los hijos del licenciado Marcos Pérez, fue su alumno y así comienzan una intima amistad. Una noche el licenciado Pérez invito a Porfirio a una cena de entrega de premios y fue allí donde Porfirio fue presentado ante el gobernador de Oaxaca Benito Juárez y a otros funcionarios de gran importancia, fue desde ese momento en el que él decidió incorporarse a sus estudios en el Instituto del Estado, en la carrera de Derecho.
La influencia que ejercía Marcos Pérez en Porfirio fue la causante de que éste, se uniera al movimiento revolucionario que se había iniciado en Ayutla. Él mantuvo al tanto a Pérez de los movimientos de Antonio López de Santa Anna, ya que Pérez fue apresado. Porfirio saltaba las bardas del monasterio para darle información a su maestro.
Después de esto Porfirio decide enfrentarse de una manera más directa al dictador. Y en una reunión para hacer las votaciones a favor de Santa Anna en diciembre de 1854, Díaz exclama su negación del voto hacia Santa Anna. Al salir de este recinto, huye junto con otros alumnos rebeldes, para unirse al batallón en la Mixteca. Fue aquí donde se dio la Revolución de Ayutla, la cual obtuvo una victoria sobre el gobierno de Santa Anna. Habiendo triunfado la Revolución de Ayutla, Porfirio es nombrado jefe político de Ixtlan, donde se dedica a la “Guardia Nacional”. La oficialización de su vocación militar sucede cuando por órdenes de Benito Juárez, es nombrado capitán de infantería del segundo batallón de la Guardia Nacional.
Al ser promulgada la Constitución de 1857, los conservadores se revelan de manera decidida y pública ante lo dictado en esta constitución. Por lo que se moviliza a la Guardia Nacional, donde Porfirio jugaba un gran papel. El general Porfirio Díaz también tuvo una gran participación en la batalla del 5 de mayo en Puebla, contra la intervención francesa, pues él fue el que dirigió los ataques y la persecución de los franceses para así intimidarlos y que no se apoderaran de la ciudad de Puebla. Todos los actos militares que planeo el general Díaz fueron aprobadas por el general Ignacio Zaragoza quien estaba al frente de esta batalla.
El presidente Benito Juárez le ofrece al general Díaz el cargo de Secretario de guerra, pero este lo rechaza porque piensa que los demás generales con más años y experiencia podrían desempeñar un mejor trabajo que él. Juárez acepta esta respuesta pero le otorga el cargo de ser el General mayor del Ejercito del Oriente.
Porfirio Díaz recibió muchas ofertas de los franceses para que destituyera al presidente Juárez y tomara el cargo de presidente de México para que les diera salida a los franceses libres de toda culpa y así poder llegar sanos y salvos a Francia. Pero como era de esperarse el general Díaz no accedió y siguió atacando a todos los invasores para desbancarlos de las ciudades que habían tomado. Fue así como contribuyo a que el gobierno de Juárez regresara triunfal a la ciudad de México, expulsando del poder a Maximiliano.
El 7 de noviembre de 1871, fue expedido en Oaxaca el plan de La Noria que se oponía a la 3° reelección de Juárez. Díaz huyó durante meses de las fuerzas federales y tomo un buque que lo llevó a Nueva York, Félix Díaz fue asesinado por apoyar el movimiento revolucionario de su hermano. Conociendo esto, Díaz decide regresar a México para continuar su lucha. A su regreso se encuentra con la noticia de que Don Benito Juárez había fallecido. Al llegar a la ciudad de México tuvo una calurosa bienvenida y se presento ante el presidente interino Lerdo de Tejada. El 26 de noviembre de 1876, Díaz asume la presidencia de la República, así comenzó el largo proceso de toma y retoma de poder de este excelente militar.
Díaz creó un nuevo modelo económico basado en la economía norteamericana llamado “economía de mercado”. Los estadounidenses trataron de aprovecharse de eso, pero Díaz mantuvo fuerte su plan y objetivo, así que las fuerzas estadounidenses optaron por aceptar el gobierno de Díaz. Su presidencia y su régimen comenzaron a elevarse y a favorecer en gran medida al país, con la red ferroviaria que facilitaba el comercio, con la creación de esta red se abrió paso a nuevos empleos y a la mejora de la economía después de las guerras sucedidas. Estos ingresos que obtuvo el gobierno federal fueron utilizados para liquidar la deuda externa. Se realizaron, también exposiciones del sector agrícola y ganadero en los que se impulsó su progreso.
En 1878 la esposa de Don Porfirio, la señora Delfina dio a luz a un hijo al que llamaron Camilo pero falleció en su nacimiento, dos años después le nace una niña llamada Victoria pero a los 5 días de su alumbramiento, la señora Delfina fallece, así comienza una nueva etapa en la vida del caudillo. Al tiempo de estar en el poder en Oaxaca el ahora gobernador Díaz pidió un permiso para dirigirse a la ciudad de México para calmar arreglar los problemas políticos que su compadre González había dejado acontecer. Durante su estancia en la ciudad de México Díaz recibió varios atentados.
Díaz vuelve a la presidencia y comenzó a reelegirse durante varios años. El país sabia que el gobierno de Díaz le traería beneficios pues el periodo de González había dejado mucho destrozo y mala administración, así fue como Díaz comenzó a parecer como el hombre fuerte del país que estaba sobre cualquier partido político, sobre cualquier otro integrante del gabinete incluso sobre la ley cuando fuese necesario.
Mientras tanto Díaz seguía mejorando la economía del país con las exportaciones e inversiones extranjeras. Pero esto solo era un espejismo pues solo los de la alta sociedad tomaban ventaja de esta economía establecida, mientras que el sector de clase baja padecía la pobreza del país, siendo que ellos eran en verdad los verdaderos consumidores. Las diferencias entre clases sociales se hicieron cada vez más notorias y comenzaron a originarse problemas como los siguientes:
El problema agrario, que constaba de dos problemas fundamentales; el primero era que las tierras estaban acaparadas por latifundistas y hacendados; y el segundo era la explotación que se hacía al peón y la imposición de la tienda de raya donde se endeudaban durante toda su vida, para sobrevivir. Fue así como comenzaron algunas revueltas entre los peones de haciendas y los latifundistas.
El problema Obrero, que presentaba otro tipo de esclavismo, pues los obreros trabajaban de sol a sol y era una obligación hacerlo, estaban inconformes como era de suponerse y también estaban atados a las tiendas de raya.
El problema en la Educación, que se fundamentaba principalmente en las ideologías de la población. Díaz siempre apoyo la idea de la educación laica, pero la educación en ese entonces era impartida por jesuitas, y estos enseñaban ideas católicas y políticas un tanto conservadoras. Mientras que el país se regía con creencias liberales, pero el secretario de educación de ese entonces Justo Sierra, trato de que estas dos corrientes de pensamientos se complementaran entre sí, haciendo una educación más completa para los mexicanos.
Durante la presidencia de Díaz, intervino en las relaciones entre los países de Centroamérica quienes acudieron al presidente mexicano para que los respaldara pues Guatemala había lanzado un decreto para apoderarse de todos los demás países y formar Los Estados Unidos de Centroamérica. También el presidente Díaz defendió al presidente de Nicaragua Zelaya pues la nación norteamericana quería derrocarlo y asesinarlo porque se le culpaba de la muerte de dos militares estadounidenses que habían sido ejecutados en su territorio, pero Don Porfirio logró ocultarlo en la ciudad de México, y esto dejo en claro el descontento de las fuerzas militares estadounidenses.
Otro asunto de controversia entre Estados Unidos de Norte América y México fue que el primero quería realizar una operación de compra venta por el territorio de Baja California para anexarlo a territorio estadounidense, pero el presidente mexicano se opuso de inmediato. Así fue como se comenzó a pensar por parte de Estados Unidos, que era de suma importancia derrocar el gobierno de Porfirio Díaz.
Porfirio Díaz declaro ante un periodista estadounidense que México ya estaba apto a la democracia y que él había resuelto separarse del poder al finalizar su periodo constitucional. Los estadounidenses apoyaban a Madero pues estaban conscientes que Díaz ya era un estorbo para las relaciones económicas entre dichos países, sobre todo en los negocios del petróleo.
Después de algunos meses de la celebración del Centenario de la Independencia, estalló la revolución con Francisco I. Madero como líder para derrocarlo, como una vez sucedió con la reelección de Juárez y la oposición de Díaz. Don Porfirio no quiso bañar en sangre al país con una lucha tan intensa por lo que él mismo presento su renuncia al poder ante la Cámara de Diputados el 25 de mayo de 1911 a sus 81 años de edad y con 30 años en el poder. Esa misma noche se preparo para el exilio con su esposa e hijos. Tomo un buque a Francia. El 2 de junio de 1915 a las seis y media horas falleció el caudillo mexicano lejos de su amado México después de haberle servido tanto militar como políticamente.
miércoles, 5 de enero de 2011
FRANCISCO I. MADERO
Por: Greta S Sanchez Estrada.
Francisco I. Madero González, nació el 30 de octubre de 1873 en la Hacienda El Rosario en Parras, Coahuila, hijo de Francisco Madero Hernández y Mercedes González Treviño, sus hermanos, Gustavo, Alfonso, Emilio, sus hermanas Mercedes y Magdalena. En Parras, aprendió sus primeras letras y como le gustaba el campo, visitaba las tierras de la familia y ese acercamiento con la agricultura lo llevó a escribir: “vengo de la tierra virgen y en su vientre recibí mi primera educación; por lo tanto, conozco, las profundas necesidades de aquellos que sufren la falta de educación y de justicia”. Debido a que descendía de una familia acomodada, tuvo oportunidad en su juventud de realizar estudios sobre Administración en Francia y en Estados Unidos estudió Agricultura.
En enero de 1903 contrajo matrimonio con Sara Pérez en la ciudad de México y aunque no tuvo hijos propios; reunía en su casa decenas de jovencitos huérfanos a quienes protegía, alimentaba y educaba. En 1904 el período presidencial en México fue extendido a seis años, pero aunque el régimen de Porfirio Díaz fue considerado como un milagro en su desarrollo económico, lamentablemente esa prosperidad no llegaba a todas las capas sociales, pues como, siempre a sucedido, los “de abajo” son los sacrificados. En lo político la oposición era brutalmente reprimida. El pueblo sufría la falta de equidad en la aplicación de la justicia. La educación muy pobre y escasa. Los indios Yaquis de Sonora eran transportados bajo amenazas de muerte a trabajos forzados en las plantaciones de henequén en Yucatán.
El día 2 de abril de 1903 en la ciudad de Monterrey, agentes del gobernador Bernardo Reyes disuelven a balazos una manifestación pacífica de la oposición, entre otros Madero presenció el trágico acontecimiento, lo que lo inquietó profundamente, impulsando a Madero y a sus amigos a organizar un movimiento democrático. Hacia 1904 se inicia en la política.
En el año de 1906 los mineros de la mina de cobre en Cananea Sonora, protestaron pidiendo la jornada de 8 horas, un salario mínimo de $ 5.00 un trato humanitario y tener derecho a los ascensos. En el mismo año, obreros de las fábricas de textiles en Puebla y Río Blanco en Veracruz organizaron huelgas y para pidiendo mejores condiciones de trabajo, pero éstos últimos fueron reprimidos por las fuerzas federales, en tanto que los obreros de Cananea, fueron intimidados por soldados yanquis que cruzaron la frontera, siendo apresados, entre otros, los dirigentes Manuel M. Diéguez y Esteban Baca Calderón.
En el año de 1908 Madero publicó un libro titulado “La Sucesión Presidencial en 1910”. En su obra, proclamaba el principio de Sufragio Efectivo. No Reelección. Proponía también que la lucha democrática debía ser pacífica, rechazando el uso de las armas. Y hacia un llamado para formar un partido nacional independiente para recuperar los derechos cívicos que la dictadura había arrebatado al pueblo mexicano. El partido se llamó “Partido Antirreeleccionista”; por lo que Madero recorrió todo el país para organizarlo. Y en abril 13 de 1910 en la capital de la República se realizó la “Convención Nacional” para constituirlo legalmente; y en dicha convención se postuló a Francisco I. Madero para la Presidencia de la República y a Francisco Vázquez Gómez para la Vicepresidencia.
El nuevo movimiento reivindica el respeto de la autonomía en la vida política local y el libre sufragio, por lo que el lema de campaña más importante es el de “Sufragio Efectivo. No Reelección”.
La noche del jueves 16 de junio de 1910, a pocos días de las elecciones, Madero es arrestado en la ciudad de Monterrey, acusado de agitar a la opinión pública contra el presidente y enviado a San Luis Potosí. En las elecciones del domingo 26 de junio de 1910 no hay ninguna sorpresa: Porfirio Díaz sale victorioso.
Mientras tanto Francisco I. Madero escapa de su prisión y llega hasta San Antonio, Texas, para reunirse con algunos exiliados.
El sábado 15 de octubre de 1910 se lanza el plan de San Luis que incita a la rebelión armada en contra del aun presidente Díaz; En este plan se declaraban nulas las elecciones fraudulentas para llevar a Porfirio Díaz por sexta vez a la Presidencia de la República, estableció el principio de Sufragio Efectivo. No Reelección, y buscando el apoyo de los campesinos planteó en el articulo 3º la restitución de las tierras de las que habían sido despojados los campesinos.
La fecha del domingo 20 de noviembre de 1910 queda fijada para llevar a cabo una revuelta popular que logre la realización de nuevas elecciones presidenciales.
El miércoles 10 de mayo de 1911 las fuerzas armadas que apoyan a Madero se apoderan de Ciudad Juárez y con ello éste termina su exilio en Texas. El miércoles 24 de mayo se lleva a cabo una enorme manifestación de obreros, estudiantes, campesinos y algunos sectores de la naciente burguesía para exigir la renuncia del presidente Díaz. Así, dos días después, el viernes 26 de mayo, sin poder combatir a tantos inconformes con su dictadura, Porfirio Díaz huye de México rumbo a Francia para no volver.
Con la renuncia de Porfirio Díaz, quedando de Presidente Interino León de la Barra, con quien los porfiristas continuaron en el Gobierno. El nuevo Presidente convocó a nuevas elecciones para el período 1911-1916, resultando electo Francisco I. Madero, asumiendo el cargo de Presidente de la República el 6 de noviembre de 1911.
El grupo de los “Científicos”, gente de Porfirio Díaz, convenció a Madero de que la administración de la República no sufriera cambios, por lo cual Madero no convocó a gente de su confianza al gabinete, por lo que hombres como Venustiano Carranza, José María Pino Suarez y otros no formaron parte del nuevo gobierno. Por este motivo a pesar del triunfo de la revolución, los problemas del pueblo continuaron.
Esto provocó mucho malestar y Emiliano Zapata en el sur proclamó el “Plan de Ayala”, porque Madero no atendió sus peticiones de justicia para los campesinos. En el norte, Pascual Orozco también se rebeló contra Madero, controlando el Estado de Chihuahua. Otro error de Madero fue licenciar las fuerzas irregulares que le dieron el triunfo. A los católicos que hubieran sido buenos aliados de Madero se les afectó su representación el Congreso. La libertad de prensa llegó al libertinaje, los extranjeros afectados en sus intereses convirtieron sus periódicos en furibundos enemigos de Madero y su gabinete. Los periódicos El Imparcial y El País, fueron lo que más insultaron al nuevo régimen.
Por otro lado debemos recordar que el gobierno de Madero fue respetuoso de la libertad, se alejó de la influencia extranjera, representada por Henry Lane Wilson embajador de los Estados Unidos en México. Podemos decir que fue más mexicano que Juárez y que Díaz. Con Madero las representaciones diplomáticas de América Latina fueron reconocidas, tuvieron personalidad, ya no fue solo la embajada de Estados Unidos la que recibía todas las atenciones.
El presupuesto de educación que en tiempos de Don Porfirio llegaba a ocho millones, Madero lo elevó a trece millones de pesos y llevó la educación a las zonas rurales por primera vez desde la época de los misioneros. Los juzgados libres de los porfiristas funcionaron con mayor equidad en el reparto de la justicia.
Pero parece que tuvieron más peso los errores que los aciertos, además de que el cambio de la situación no convenía a los intereses del embajador Henry Lane Wilson, y la embajada se convirtió en el centro de la agitación contra Madero y en pocas semanas antes de la toma de protesta del nuevo presidente de Estados Unidos Thomas Woodrow Wilson a quien Madero ya le había pedido que retirara a su embajador, se concertó el “Pacto de la Ciudadela” con lo que dio inicio la llamada “Decena Trágica”.
Bernardo Reyes y Félix Díaz, eran de los principales caudillos de la oposición a Madero, a quienes las fuerzas de Madero habían derrotado al primero en Tamaulipas y al segundo en Veracruz, Madero les perdonó la vida para no mancharse de sangre y los encarceló. El nueve de febrero de 1913, dos regimientos de Tacubaya y los Cadetes de la Escuela Militar de Tlalpan, asaltaron la penitenciaría para liberar a Reyes y a Félix Díaz y en seguida atacaron el Palacio Nacional, donde perdió la vida el Gral. Bernardo Reyes y el resto de las fuerza se dieron a la fuga, para refugiarse en “La Ciudadela”.
Al frente del Palacio Nacional quedó Gustavo Madero organizando la defensa con el Gral. Lauro Villar como Jefe de la Plaza. A las pocas horas llego el Presidente Madero al Palacio Nacional. Lamentablemente el Gral. Villar quedó mal herido, y quien debió de reemplazarlo era el general Felipe Ángeles, quien se encontraba en Morelos luchando contra Zapata a quien derrotó. Entre los disponibles para tomar el mando estaba Victoriano Huerta a quien todo mundo señalaba como envidioso, desleal y comprometido en la conspiración, Madero no desconfiaba de él, sobre todo después de haber derrotado a Pascual Orozco cuando se levantó contra Madero en Chihuahua. El Judas Huerta abrazó sonrió, abrazó en público a Madero y en seguida con el pretexto de que necesitaba fuerzas para someter a los conspiradores, empezó a ordenar movimientos de tropas de todo el país, y así comenzó la llamada “Decena Trágica”.
Victoriano Huerta que había sido nombrado por Madero como jefe de Plaza, fue quien dirigió en compañía del embajador americano Henry Lane Wilson la sublevación en contra del Presidente; lo acompañaron algunos oficiales, coroneles y generales como: Bernardo Reyes, Félix Díaz, Manuel Mondragón, Guillermo Rubio Negrete, Gregorio Ruiz, Jiménez Riveroll, Aureliano Blanquet, Rafael Pimienta, autor material de la muerte del Vicepresidente Pino Suárez, Francisco Cárdenas, que disparó en la cabeza del Presidente Madero Para quitarle la vida.
Fueron diez días del domingo 9 de febrero de 1913 al martes 18 de febrero del mismo año en que la ciudad de México sufrió los horrores de la lucha entre la gente fiel a Madero, que combatían desde Palacio Nacional a los traidores que se habían apoderado de la “Ciudadela”, quienes eran encabezados con Huerta y el embajador americano Henry Lane Wilson. Es importante aclarar que la Ciudadela en esa fecha era una especie de fortín militar, donde el gobierno concentraba todo su arsenal militar, lo que le dio una gran fuerza a los sublevados. Henry L. Wilson había solicitado a su país la presencia de marines y barcos de guerra en el Puerto de Veracruz, para salvaguardar los intereses de ciudadanos americanos y otros extranjeros que vivían en la capital mexicana. Es importante mencionar que Gustavo Garmendia salvó la vida del presidente cuando el día 18 de febrero de 1913 Jiménez Riveroll se hizo presente en el despacho de Madero y pistola en mano ordenó a sus hombres disparar a Madero y Garmendia disparó contra Jiménez y posteriormente cuando los soldados de Riveroll disparan contra Madero, Marcos Hernández interpone su cuerpo para salvarle también la vida. Momentos después bajó Madero al patio de Palacio en busca de ayuda, encontrándose con soldados del 29 de infantería al mando del general Aureliano Blanquet quien lo hizo su prisionero en compañía de su gabinete. Cabe mencionar que a Madero le pidieron su renuncia varias veces, pero como no quiso renunciar, una vez que lo hicieron prisionero, dejaron en libertad a su gabinete, y el Presidente y su Vicepresidente, fueron llevados a la Penitenciaria “Lecumberri” pero a pesar de que habían prometido respetar su vida y la de José María Pino Suarez, al llegar a la cárcel los asesinaron, reportando que intentaron rescatarlos y en la revuelta murieron. Este trágico acontecimiento tuvo lugar el día 22 de febrero de 1913.
Francisco I. Madero González, nació el 30 de octubre de 1873 en la Hacienda El Rosario en Parras, Coahuila, hijo de Francisco Madero Hernández y Mercedes González Treviño, sus hermanos, Gustavo, Alfonso, Emilio, sus hermanas Mercedes y Magdalena. En Parras, aprendió sus primeras letras y como le gustaba el campo, visitaba las tierras de la familia y ese acercamiento con la agricultura lo llevó a escribir: “vengo de la tierra virgen y en su vientre recibí mi primera educación; por lo tanto, conozco, las profundas necesidades de aquellos que sufren la falta de educación y de justicia”. Debido a que descendía de una familia acomodada, tuvo oportunidad en su juventud de realizar estudios sobre Administración en Francia y en Estados Unidos estudió Agricultura.
En enero de 1903 contrajo matrimonio con Sara Pérez en la ciudad de México y aunque no tuvo hijos propios; reunía en su casa decenas de jovencitos huérfanos a quienes protegía, alimentaba y educaba. En 1904 el período presidencial en México fue extendido a seis años, pero aunque el régimen de Porfirio Díaz fue considerado como un milagro en su desarrollo económico, lamentablemente esa prosperidad no llegaba a todas las capas sociales, pues como, siempre a sucedido, los “de abajo” son los sacrificados. En lo político la oposición era brutalmente reprimida. El pueblo sufría la falta de equidad en la aplicación de la justicia. La educación muy pobre y escasa. Los indios Yaquis de Sonora eran transportados bajo amenazas de muerte a trabajos forzados en las plantaciones de henequén en Yucatán.
El día 2 de abril de 1903 en la ciudad de Monterrey, agentes del gobernador Bernardo Reyes disuelven a balazos una manifestación pacífica de la oposición, entre otros Madero presenció el trágico acontecimiento, lo que lo inquietó profundamente, impulsando a Madero y a sus amigos a organizar un movimiento democrático. Hacia 1904 se inicia en la política.
En el año de 1906 los mineros de la mina de cobre en Cananea Sonora, protestaron pidiendo la jornada de 8 horas, un salario mínimo de $ 5.00 un trato humanitario y tener derecho a los ascensos. En el mismo año, obreros de las fábricas de textiles en Puebla y Río Blanco en Veracruz organizaron huelgas y para pidiendo mejores condiciones de trabajo, pero éstos últimos fueron reprimidos por las fuerzas federales, en tanto que los obreros de Cananea, fueron intimidados por soldados yanquis que cruzaron la frontera, siendo apresados, entre otros, los dirigentes Manuel M. Diéguez y Esteban Baca Calderón.
En el año de 1908 Madero publicó un libro titulado “La Sucesión Presidencial en 1910”. En su obra, proclamaba el principio de Sufragio Efectivo. No Reelección. Proponía también que la lucha democrática debía ser pacífica, rechazando el uso de las armas. Y hacia un llamado para formar un partido nacional independiente para recuperar los derechos cívicos que la dictadura había arrebatado al pueblo mexicano. El partido se llamó “Partido Antirreeleccionista”; por lo que Madero recorrió todo el país para organizarlo. Y en abril 13 de 1910 en la capital de la República se realizó la “Convención Nacional” para constituirlo legalmente; y en dicha convención se postuló a Francisco I. Madero para la Presidencia de la República y a Francisco Vázquez Gómez para la Vicepresidencia.
El nuevo movimiento reivindica el respeto de la autonomía en la vida política local y el libre sufragio, por lo que el lema de campaña más importante es el de “Sufragio Efectivo. No Reelección”.
La noche del jueves 16 de junio de 1910, a pocos días de las elecciones, Madero es arrestado en la ciudad de Monterrey, acusado de agitar a la opinión pública contra el presidente y enviado a San Luis Potosí. En las elecciones del domingo 26 de junio de 1910 no hay ninguna sorpresa: Porfirio Díaz sale victorioso.
Mientras tanto Francisco I. Madero escapa de su prisión y llega hasta San Antonio, Texas, para reunirse con algunos exiliados.
El sábado 15 de octubre de 1910 se lanza el plan de San Luis que incita a la rebelión armada en contra del aun presidente Díaz; En este plan se declaraban nulas las elecciones fraudulentas para llevar a Porfirio Díaz por sexta vez a la Presidencia de la República, estableció el principio de Sufragio Efectivo. No Reelección, y buscando el apoyo de los campesinos planteó en el articulo 3º la restitución de las tierras de las que habían sido despojados los campesinos.
La fecha del domingo 20 de noviembre de 1910 queda fijada para llevar a cabo una revuelta popular que logre la realización de nuevas elecciones presidenciales.
El miércoles 10 de mayo de 1911 las fuerzas armadas que apoyan a Madero se apoderan de Ciudad Juárez y con ello éste termina su exilio en Texas. El miércoles 24 de mayo se lleva a cabo una enorme manifestación de obreros, estudiantes, campesinos y algunos sectores de la naciente burguesía para exigir la renuncia del presidente Díaz. Así, dos días después, el viernes 26 de mayo, sin poder combatir a tantos inconformes con su dictadura, Porfirio Díaz huye de México rumbo a Francia para no volver.
Con la renuncia de Porfirio Díaz, quedando de Presidente Interino León de la Barra, con quien los porfiristas continuaron en el Gobierno. El nuevo Presidente convocó a nuevas elecciones para el período 1911-1916, resultando electo Francisco I. Madero, asumiendo el cargo de Presidente de la República el 6 de noviembre de 1911.
El grupo de los “Científicos”, gente de Porfirio Díaz, convenció a Madero de que la administración de la República no sufriera cambios, por lo cual Madero no convocó a gente de su confianza al gabinete, por lo que hombres como Venustiano Carranza, José María Pino Suarez y otros no formaron parte del nuevo gobierno. Por este motivo a pesar del triunfo de la revolución, los problemas del pueblo continuaron.
Esto provocó mucho malestar y Emiliano Zapata en el sur proclamó el “Plan de Ayala”, porque Madero no atendió sus peticiones de justicia para los campesinos. En el norte, Pascual Orozco también se rebeló contra Madero, controlando el Estado de Chihuahua. Otro error de Madero fue licenciar las fuerzas irregulares que le dieron el triunfo. A los católicos que hubieran sido buenos aliados de Madero se les afectó su representación el Congreso. La libertad de prensa llegó al libertinaje, los extranjeros afectados en sus intereses convirtieron sus periódicos en furibundos enemigos de Madero y su gabinete. Los periódicos El Imparcial y El País, fueron lo que más insultaron al nuevo régimen.
Por otro lado debemos recordar que el gobierno de Madero fue respetuoso de la libertad, se alejó de la influencia extranjera, representada por Henry Lane Wilson embajador de los Estados Unidos en México. Podemos decir que fue más mexicano que Juárez y que Díaz. Con Madero las representaciones diplomáticas de América Latina fueron reconocidas, tuvieron personalidad, ya no fue solo la embajada de Estados Unidos la que recibía todas las atenciones.
El presupuesto de educación que en tiempos de Don Porfirio llegaba a ocho millones, Madero lo elevó a trece millones de pesos y llevó la educación a las zonas rurales por primera vez desde la época de los misioneros. Los juzgados libres de los porfiristas funcionaron con mayor equidad en el reparto de la justicia.
Pero parece que tuvieron más peso los errores que los aciertos, además de que el cambio de la situación no convenía a los intereses del embajador Henry Lane Wilson, y la embajada se convirtió en el centro de la agitación contra Madero y en pocas semanas antes de la toma de protesta del nuevo presidente de Estados Unidos Thomas Woodrow Wilson a quien Madero ya le había pedido que retirara a su embajador, se concertó el “Pacto de la Ciudadela” con lo que dio inicio la llamada “Decena Trágica”.
Bernardo Reyes y Félix Díaz, eran de los principales caudillos de la oposición a Madero, a quienes las fuerzas de Madero habían derrotado al primero en Tamaulipas y al segundo en Veracruz, Madero les perdonó la vida para no mancharse de sangre y los encarceló. El nueve de febrero de 1913, dos regimientos de Tacubaya y los Cadetes de la Escuela Militar de Tlalpan, asaltaron la penitenciaría para liberar a Reyes y a Félix Díaz y en seguida atacaron el Palacio Nacional, donde perdió la vida el Gral. Bernardo Reyes y el resto de las fuerza se dieron a la fuga, para refugiarse en “La Ciudadela”.
Al frente del Palacio Nacional quedó Gustavo Madero organizando la defensa con el Gral. Lauro Villar como Jefe de la Plaza. A las pocas horas llego el Presidente Madero al Palacio Nacional. Lamentablemente el Gral. Villar quedó mal herido, y quien debió de reemplazarlo era el general Felipe Ángeles, quien se encontraba en Morelos luchando contra Zapata a quien derrotó. Entre los disponibles para tomar el mando estaba Victoriano Huerta a quien todo mundo señalaba como envidioso, desleal y comprometido en la conspiración, Madero no desconfiaba de él, sobre todo después de haber derrotado a Pascual Orozco cuando se levantó contra Madero en Chihuahua. El Judas Huerta abrazó sonrió, abrazó en público a Madero y en seguida con el pretexto de que necesitaba fuerzas para someter a los conspiradores, empezó a ordenar movimientos de tropas de todo el país, y así comenzó la llamada “Decena Trágica”.
Victoriano Huerta que había sido nombrado por Madero como jefe de Plaza, fue quien dirigió en compañía del embajador americano Henry Lane Wilson la sublevación en contra del Presidente; lo acompañaron algunos oficiales, coroneles y generales como: Bernardo Reyes, Félix Díaz, Manuel Mondragón, Guillermo Rubio Negrete, Gregorio Ruiz, Jiménez Riveroll, Aureliano Blanquet, Rafael Pimienta, autor material de la muerte del Vicepresidente Pino Suárez, Francisco Cárdenas, que disparó en la cabeza del Presidente Madero Para quitarle la vida.
Fueron diez días del domingo 9 de febrero de 1913 al martes 18 de febrero del mismo año en que la ciudad de México sufrió los horrores de la lucha entre la gente fiel a Madero, que combatían desde Palacio Nacional a los traidores que se habían apoderado de la “Ciudadela”, quienes eran encabezados con Huerta y el embajador americano Henry Lane Wilson. Es importante aclarar que la Ciudadela en esa fecha era una especie de fortín militar, donde el gobierno concentraba todo su arsenal militar, lo que le dio una gran fuerza a los sublevados. Henry L. Wilson había solicitado a su país la presencia de marines y barcos de guerra en el Puerto de Veracruz, para salvaguardar los intereses de ciudadanos americanos y otros extranjeros que vivían en la capital mexicana. Es importante mencionar que Gustavo Garmendia salvó la vida del presidente cuando el día 18 de febrero de 1913 Jiménez Riveroll se hizo presente en el despacho de Madero y pistola en mano ordenó a sus hombres disparar a Madero y Garmendia disparó contra Jiménez y posteriormente cuando los soldados de Riveroll disparan contra Madero, Marcos Hernández interpone su cuerpo para salvarle también la vida. Momentos después bajó Madero al patio de Palacio en busca de ayuda, encontrándose con soldados del 29 de infantería al mando del general Aureliano Blanquet quien lo hizo su prisionero en compañía de su gabinete. Cabe mencionar que a Madero le pidieron su renuncia varias veces, pero como no quiso renunciar, una vez que lo hicieron prisionero, dejaron en libertad a su gabinete, y el Presidente y su Vicepresidente, fueron llevados a la Penitenciaria “Lecumberri” pero a pesar de que habían prometido respetar su vida y la de José María Pino Suarez, al llegar a la cárcel los asesinaron, reportando que intentaron rescatarlos y en la revuelta murieron. Este trágico acontecimiento tuvo lugar el día 22 de febrero de 1913.
EMILIANO ZAPATA
Por Sergio R. Moreno S.
En 1909 el régimen porfirista se hallaba en problemas debido a los abusos con la población que generaron la crisis política. Zapata ya había desechado la política y la legalidad como camino hacia la solución de los problemas del pueblo. Pero cuando Francisco I. Madero promueve el Plan de San Luis, Emiliano considera esperanzador el tono político de Madero, sobre todo su reforma agraria.
Emiliano Zapata y sus seguidores van aumentando conforme toman ciudades, debido a los resentimientos en contra del sistema; además del odio hacia los hacendados españoles. El ejército insurgente va creciendo de tal manera que para mayo de 1911 sólo faltaban dos plazas por tomar en Morelos: Cuautla y Cuernavaca. Después de atacarla por días, el 19 de mayo cae el regimiento que defendía la ciudad. Porfirio Díaz escuchó las noticias con gran temor, seis días después renunció a la presidencia.
Ante este triunfo, Emiliano Zapata y Madero se entrevistan el 7 de junio de 1911; dos días después Madero visita Morelos y Guerrero. Pero su actitud confunde a los zapatistas, pues se muestra muy condescendiente con los hacendados. Los hacendados señalan la violencia con la cual los insurgentes tomaron Cuautla. Luego de esas reclamaciones los periódicos de la capital inician una campaña de desprestigio contra los zapatistas, califican a Zapata de bandido y aseguran que se rebelará al nuevo gobierno democrático. También hubo publicaciones que defendían al insurgente; finalmente, Madero invitó a Emiliano a México.
En la capital Zapata se encarga de desmentir las acusaciones de rebeldía y aclara que Madero es el guía del cambio hacia una sociedad más justa. El deseo del Caudillo del Sur era retirarse a su vida privada y disfrutar de su familia; pero debía licenciar las tropas y dejar Morelos bajo el mando de algún líder que fuera bien visto por el pueblo. El gobierno del país se preocupa por la fuerza que aún posee Zapata en todo el sur, para reducir su peligrosidad decide licenciar las tropas de los zapatistas. Emiliano pide el retiro de las fuerzas federales del estado. Comienza así la discordia entre Madero y Zapata.
Madero visita Morelos y es cauteloso en el trato a Zapata, pero se da cuenta que las autoridades no le hacen el menor caso y decide retirarse, temiendo un levantamiento. Una vez que Madero asumió la presidencia se produjo un último intento de aliviar las tensiones con Zapata, pero Madero se niega a resolver las peticiones de Zapata, en cambio, lo conminó a “rendirse a discreción y salir del país”, puesto que la actitud de rebeldía estaba perjudicando a su gobierno. A esta recomendación respondió Zapata: “Ya puede ir contando los días que corren, pues dentro de un mes estaré en México con 20 000 hombres y he de tener el gusto de llegar a Chapultepec y colgarlo de uno de los sabinos más altos del bosque”.
Dada la hostilidad del gobierno, Zapata decide proclamar el Plan de Ayala, dando énfasis a la traición de Madero. Este plan pretendía recuperar y continuar la revolución que Madero había iniciado pero que no llevó a buen término. Son tres los artículos principales: donde se toma posesión de los terrenos y aguas que hayan usurpado los hacendados. También se expropia la tercera parte de las tierras, montes y aguas a los monopolios del país. Otro artículo señala que a los que se opongan a lo expresado anteriormente se nacionalizaran sus bienes y dos tercios de éstos serán repartidos entre las viudas e indemnizaciones por la guerra.
En 1913, Huerta da un golpe de estado y asesina a Madero y a otros personajes de la Revolución, convirtiéndose en dictador. Inmediatamente Venustiano Carranza se levanta en armas contra el nuevo régimen. Francisco Villa volvió de su exilio en Texas para apoyar el movimiento constitucionalista; sin embargo, Zapata prefirió mantenerse al margen porque Huerta estaba muy ocupado combatiendo en el norte, lo cual es un respiro para el hostigamiento del sur. Esto le da tiempo para organizar sus tropas.
Por un tiempo se produce una tregua, pero no dura mucho. Los huertistas y hacendados envían a un general para terminar con Zapata, pero fue derrotado. A finales de abril, el ejército zapatista tomó Cuernavaca, poniendo fin a la ofensiva de Huerta. En octubre Zapata fundó el Ejército Liberador del Centro y del Sur, y extendió su influencia hasta Yucatán y comenzó a tener contacto con Villa para unirse y acabar con Huerta. Una vez derrotado Huerta se pudieron unir los dos líderes rebeldes más famosos de la Revolución. La fuerza militar no bastaba para mantener el orden en el país y ambos estaban reacios a participar en la política.
En la Convención de Aguascalientes en 1914 se unieron villistas y zapatistas para hacer mayoría y así desconocer a Carranza como presidente, y, adoptaron el Plan de Ayala como programa para el país. Pero Carranza desconoció la Convención y trasladó el gobierno a Veracruz, en donde preparó a las tropas para reclamar su poder a través de las armas y derrocar al presidente provisional villista Eulalio Gutiérrez.
En diciembre de 1914 entran a la Ciudad de México ambos dirigentes con más de sesenta mil soldados. Ambos eran gente del pueblo, pero muy distintos: Villa era salvaje y festivo, Zapata místico y taciturno. Las fuerzas de ambos caudillos pudieron haber tomado el poder fácilmente, pero se separaron para combatir a los carrancista en el norte y en el sur. Pero los esfuerzos de Carranza por recuperar la Ciudad de México dieron frutos en 1915, por lo que Zapata se replegó al sur en una lucha constante contra el general Pablo González.
En 1915, el estado de Morelos y las demás zonas zapatistas estuvieron gobernadas por los campesinos armados dirigidos por el propio Emiliano y un grupo de intelectuales usando el Plan de Ayala como fundamento. De este modo Zapata promovió la ley agraria y mejoró las condiciones de las comunidades, Intervino los ingenios azucareros e incentivó la producción, mejoró la siembra, trazó los límites de los ejidos, construyó escuelas y mejoró la educación. Puso en marcha los planes para desterrar el desempleo, incentivó el comercio y la industria y proyectó el mejoramiento de las vías de comunicación. Integró las juntas representativas de los pueblos y comunidades, creó asociaciones para fomentar la agricultura y la industria, aplicando programas de mejoramiento de la salud y las condiciones de vida de todos los habitantes de Morelos.
En la agricultura, dio importancia al establecimiento de un sistema de créditos para los campesinos; dispuso ayudas especiales para las épocas de cosecha y proporcionó garantías materiales a los campesinos para la siembra. Esa forma de organización fue hostilizada, interrumpida y desmantelada por Carranza tratando de borrarla de la memoria histórica. Carranza nunca quiso llegar a un acuerdo con los zapatistas, pues su idea de vida social era opuesta. Inició la guerra final contra Zapata en 1916 con ayuda del gobierno de los Estados Unidos.
Ese mismo año Carranza asumió la presidencia y fue muy influenciado por la clase poderosa del país y de los Estados Unidos, pues le tenían miedo al socialismo de Zapata, para derrocarlo se estableció un cerco en todo Morelos, y se fue estrechando para destruirlo. No obstante, la lucha fue favorable para los rebeldes durante mucho tiempo, porque los campesinos querían vivir con base en el Plan de Ayala. Carranza no consiguió doblegar a Zapata y entonces utilizó la guerra psicológica para tratar de romper la unidad del movimiento.
Una vez derrotado Villa todas las fuerzas federales se vuelcan para vencer a Zapata. En agosto de 1915 da inicio el derrumbe de la Revolución Zapatista, lo cual fue producto de la terrible violencia de los federales, fusilamiento masivos, la toma de prisioneros, incendios, saqueos, deportaciones de pueblos enteros y la destrucción de toda propiedad. Todo esto merma las filas del ejército zapatista.
El origen de la frase “Tierra y Libertad” se debe al pensamiento de Zapata. Para él no hay libertad sin tierra, sin tierra, sin trabajo, sin comida, el hombre no es libre. En 1916, Zapata pasa a una ofensiva más grande: ataca bombas de agua y estaciones de tranvías cercanas a la Cd de México, logrando hacer retroceder al general González. Pero los problemas comenzaron para el bando rebelde, comienzan a surgir discordias entre los zapatistas, entre ellos se traicionan y asesinan, siendo una víctima inocente de estos actos el amigo de Zapata, Otilio Montaño y su hermano mayor, Eufemio Zapata.
Dadas las traiciones, Zapata se vuelve más histérico; todo lo encolerizaba, al punto de causar miedo a los otros jefes. Aunado a esto, González y su lugarteniente Guajardo atacan con ímpetu los poblados para terminar de una vez por todas con el insurgente. Se llegó al punto en el que Zapata buscó concertar alianzas con Venustiano Carranza, pero no progresan y la hostilidad continúa. La última decisión de Carranza a su lucha con Zapata es asesinarlo.
Es curioso como Zapata murió asesinado a través del acto que más odió en su vida: la traición, gestionada por González y Guajardo. Al campamento de Zapata llegan rumores sobre una posible diferencia entre los dos oficiales, por lo que invita a Guajardo a unirse al lado rebelde. Pero González interceptó la carta y chantajeó a Guajardo. Éste a su vez, ve la oportunidad de probar su lealtad y le da una respuesta afirmativa a Zapata. Como requisito Emiliano le pidió fusilar a la gente de un antiguo subordinado del propio Guajardo. Guajardo cumplió con su petición y satisfizo a Zapata, al cual le regala un caballo hermoso.
En la siguiente reunión se entregaría una gran cantidad de cartuchos en la hacienda de Chinameca. La mañana del 10 de abril de 1919 Zapata ronda el lugar, pero parece sospechar algo. En el interior, el lugarteniente de Zapata, Palacios, conversa con Guajardo, quien invita varias veces a comer a Zapata. Finalmente, él accede y entra a la hacienda con tan sólo diez hombres, dejando al resto del ejército afuera. Pero al momento en que entraba al lugar, la guardia que parecía que rendiría honores al rebelde, abrieron fuego sin dar tiempo de reaccionar al Caudillo del Sur, quien cayó para no levantarse más.
En 1909 el régimen porfirista se hallaba en problemas debido a los abusos con la población que generaron la crisis política. Zapata ya había desechado la política y la legalidad como camino hacia la solución de los problemas del pueblo. Pero cuando Francisco I. Madero promueve el Plan de San Luis, Emiliano considera esperanzador el tono político de Madero, sobre todo su reforma agraria.
Emiliano Zapata y sus seguidores van aumentando conforme toman ciudades, debido a los resentimientos en contra del sistema; además del odio hacia los hacendados españoles. El ejército insurgente va creciendo de tal manera que para mayo de 1911 sólo faltaban dos plazas por tomar en Morelos: Cuautla y Cuernavaca. Después de atacarla por días, el 19 de mayo cae el regimiento que defendía la ciudad. Porfirio Díaz escuchó las noticias con gran temor, seis días después renunció a la presidencia.
Ante este triunfo, Emiliano Zapata y Madero se entrevistan el 7 de junio de 1911; dos días después Madero visita Morelos y Guerrero. Pero su actitud confunde a los zapatistas, pues se muestra muy condescendiente con los hacendados. Los hacendados señalan la violencia con la cual los insurgentes tomaron Cuautla. Luego de esas reclamaciones los periódicos de la capital inician una campaña de desprestigio contra los zapatistas, califican a Zapata de bandido y aseguran que se rebelará al nuevo gobierno democrático. También hubo publicaciones que defendían al insurgente; finalmente, Madero invitó a Emiliano a México.
En la capital Zapata se encarga de desmentir las acusaciones de rebeldía y aclara que Madero es el guía del cambio hacia una sociedad más justa. El deseo del Caudillo del Sur era retirarse a su vida privada y disfrutar de su familia; pero debía licenciar las tropas y dejar Morelos bajo el mando de algún líder que fuera bien visto por el pueblo. El gobierno del país se preocupa por la fuerza que aún posee Zapata en todo el sur, para reducir su peligrosidad decide licenciar las tropas de los zapatistas. Emiliano pide el retiro de las fuerzas federales del estado. Comienza así la discordia entre Madero y Zapata.
Madero visita Morelos y es cauteloso en el trato a Zapata, pero se da cuenta que las autoridades no le hacen el menor caso y decide retirarse, temiendo un levantamiento. Una vez que Madero asumió la presidencia se produjo un último intento de aliviar las tensiones con Zapata, pero Madero se niega a resolver las peticiones de Zapata, en cambio, lo conminó a “rendirse a discreción y salir del país”, puesto que la actitud de rebeldía estaba perjudicando a su gobierno. A esta recomendación respondió Zapata: “Ya puede ir contando los días que corren, pues dentro de un mes estaré en México con 20 000 hombres y he de tener el gusto de llegar a Chapultepec y colgarlo de uno de los sabinos más altos del bosque”.
Dada la hostilidad del gobierno, Zapata decide proclamar el Plan de Ayala, dando énfasis a la traición de Madero. Este plan pretendía recuperar y continuar la revolución que Madero había iniciado pero que no llevó a buen término. Son tres los artículos principales: donde se toma posesión de los terrenos y aguas que hayan usurpado los hacendados. También se expropia la tercera parte de las tierras, montes y aguas a los monopolios del país. Otro artículo señala que a los que se opongan a lo expresado anteriormente se nacionalizaran sus bienes y dos tercios de éstos serán repartidos entre las viudas e indemnizaciones por la guerra.
En 1913, Huerta da un golpe de estado y asesina a Madero y a otros personajes de la Revolución, convirtiéndose en dictador. Inmediatamente Venustiano Carranza se levanta en armas contra el nuevo régimen. Francisco Villa volvió de su exilio en Texas para apoyar el movimiento constitucionalista; sin embargo, Zapata prefirió mantenerse al margen porque Huerta estaba muy ocupado combatiendo en el norte, lo cual es un respiro para el hostigamiento del sur. Esto le da tiempo para organizar sus tropas.
Por un tiempo se produce una tregua, pero no dura mucho. Los huertistas y hacendados envían a un general para terminar con Zapata, pero fue derrotado. A finales de abril, el ejército zapatista tomó Cuernavaca, poniendo fin a la ofensiva de Huerta. En octubre Zapata fundó el Ejército Liberador del Centro y del Sur, y extendió su influencia hasta Yucatán y comenzó a tener contacto con Villa para unirse y acabar con Huerta. Una vez derrotado Huerta se pudieron unir los dos líderes rebeldes más famosos de la Revolución. La fuerza militar no bastaba para mantener el orden en el país y ambos estaban reacios a participar en la política.
En la Convención de Aguascalientes en 1914 se unieron villistas y zapatistas para hacer mayoría y así desconocer a Carranza como presidente, y, adoptaron el Plan de Ayala como programa para el país. Pero Carranza desconoció la Convención y trasladó el gobierno a Veracruz, en donde preparó a las tropas para reclamar su poder a través de las armas y derrocar al presidente provisional villista Eulalio Gutiérrez.
En diciembre de 1914 entran a la Ciudad de México ambos dirigentes con más de sesenta mil soldados. Ambos eran gente del pueblo, pero muy distintos: Villa era salvaje y festivo, Zapata místico y taciturno. Las fuerzas de ambos caudillos pudieron haber tomado el poder fácilmente, pero se separaron para combatir a los carrancista en el norte y en el sur. Pero los esfuerzos de Carranza por recuperar la Ciudad de México dieron frutos en 1915, por lo que Zapata se replegó al sur en una lucha constante contra el general Pablo González.
En 1915, el estado de Morelos y las demás zonas zapatistas estuvieron gobernadas por los campesinos armados dirigidos por el propio Emiliano y un grupo de intelectuales usando el Plan de Ayala como fundamento. De este modo Zapata promovió la ley agraria y mejoró las condiciones de las comunidades, Intervino los ingenios azucareros e incentivó la producción, mejoró la siembra, trazó los límites de los ejidos, construyó escuelas y mejoró la educación. Puso en marcha los planes para desterrar el desempleo, incentivó el comercio y la industria y proyectó el mejoramiento de las vías de comunicación. Integró las juntas representativas de los pueblos y comunidades, creó asociaciones para fomentar la agricultura y la industria, aplicando programas de mejoramiento de la salud y las condiciones de vida de todos los habitantes de Morelos.
En la agricultura, dio importancia al establecimiento de un sistema de créditos para los campesinos; dispuso ayudas especiales para las épocas de cosecha y proporcionó garantías materiales a los campesinos para la siembra. Esa forma de organización fue hostilizada, interrumpida y desmantelada por Carranza tratando de borrarla de la memoria histórica. Carranza nunca quiso llegar a un acuerdo con los zapatistas, pues su idea de vida social era opuesta. Inició la guerra final contra Zapata en 1916 con ayuda del gobierno de los Estados Unidos.
Ese mismo año Carranza asumió la presidencia y fue muy influenciado por la clase poderosa del país y de los Estados Unidos, pues le tenían miedo al socialismo de Zapata, para derrocarlo se estableció un cerco en todo Morelos, y se fue estrechando para destruirlo. No obstante, la lucha fue favorable para los rebeldes durante mucho tiempo, porque los campesinos querían vivir con base en el Plan de Ayala. Carranza no consiguió doblegar a Zapata y entonces utilizó la guerra psicológica para tratar de romper la unidad del movimiento.
Una vez derrotado Villa todas las fuerzas federales se vuelcan para vencer a Zapata. En agosto de 1915 da inicio el derrumbe de la Revolución Zapatista, lo cual fue producto de la terrible violencia de los federales, fusilamiento masivos, la toma de prisioneros, incendios, saqueos, deportaciones de pueblos enteros y la destrucción de toda propiedad. Todo esto merma las filas del ejército zapatista.
El origen de la frase “Tierra y Libertad” se debe al pensamiento de Zapata. Para él no hay libertad sin tierra, sin tierra, sin trabajo, sin comida, el hombre no es libre. En 1916, Zapata pasa a una ofensiva más grande: ataca bombas de agua y estaciones de tranvías cercanas a la Cd de México, logrando hacer retroceder al general González. Pero los problemas comenzaron para el bando rebelde, comienzan a surgir discordias entre los zapatistas, entre ellos se traicionan y asesinan, siendo una víctima inocente de estos actos el amigo de Zapata, Otilio Montaño y su hermano mayor, Eufemio Zapata.
Dadas las traiciones, Zapata se vuelve más histérico; todo lo encolerizaba, al punto de causar miedo a los otros jefes. Aunado a esto, González y su lugarteniente Guajardo atacan con ímpetu los poblados para terminar de una vez por todas con el insurgente. Se llegó al punto en el que Zapata buscó concertar alianzas con Venustiano Carranza, pero no progresan y la hostilidad continúa. La última decisión de Carranza a su lucha con Zapata es asesinarlo.
Es curioso como Zapata murió asesinado a través del acto que más odió en su vida: la traición, gestionada por González y Guajardo. Al campamento de Zapata llegan rumores sobre una posible diferencia entre los dos oficiales, por lo que invita a Guajardo a unirse al lado rebelde. Pero González interceptó la carta y chantajeó a Guajardo. Éste a su vez, ve la oportunidad de probar su lealtad y le da una respuesta afirmativa a Zapata. Como requisito Emiliano le pidió fusilar a la gente de un antiguo subordinado del propio Guajardo. Guajardo cumplió con su petición y satisfizo a Zapata, al cual le regala un caballo hermoso.
En la siguiente reunión se entregaría una gran cantidad de cartuchos en la hacienda de Chinameca. La mañana del 10 de abril de 1919 Zapata ronda el lugar, pero parece sospechar algo. En el interior, el lugarteniente de Zapata, Palacios, conversa con Guajardo, quien invita varias veces a comer a Zapata. Finalmente, él accede y entra a la hacienda con tan sólo diez hombres, dejando al resto del ejército afuera. Pero al momento en que entraba al lugar, la guardia que parecía que rendiría honores al rebelde, abrieron fuego sin dar tiempo de reaccionar al Caudillo del Sur, quien cayó para no levantarse más.
FRANCISCO VILLA
Por: Francisco Javier Figueroa Velarde.
Doroteo Arango Aràmbula nace el miércoles 5 de junio de 1878, en un rancho pequeño llamado La Coyotada, en el caserío de Rio Grande, ubicado en el municipio de San Juan del Rio en el estado de Durango; es el primer hijo de los labriegos Agustín Arango y Micaela Aràmbula, quienes tendrán 4 hijos más: Antonio, Hipólito, Ana y Martina. Su padre trabajaba en una hacienda; don Agustín y doña Micaela eran un matrimonio analfabeta y muy pobre. A los pocos años, don Agustín fallece. Desde pequeño, Doroteo es muy serio, integro, altanero y temido por todos sus amigos y jóvenes que están cerca de él.
Pancho Villa deseoso de transformarse en líder de una causa que redima a la clase a la que pertenecen los pobres y olvidados de la sociedad. Así, Villa sigue de cerca las ideas de Francisco I. Madero. A los 32 años, Pancho Villa entra en acción durante la revuelta del 20 de noviembre de 1910 promovida por Francisco I. Madero contra el presidente Porfirio Díaz. Aunque esta activo en Chihuahua, Villa está en contacto permanente con los maderistas de la ciudad de Chihuahua y con el mismo Abraham González, quien lo introduce e informa del movimiento maderista y lo convence de la legitimidad de los propósitos.
La mejor aventura de Pancho Villa es: la lucha por llevar al triunfo a Madero y a la democracia. Pancho Villa es presentado finalmente a Francisco I. Madero por Abraham González y de inmediato se pone bajo sus órdenes, Villa aprovecha esta añorada ocasión para reivindicar, más que su nombre, su vida, sus aspiraciones de justicia social, principalmente para los más desprotegidos: peones y obreros. De inmediato asciende al grado de capitán del ejército y marcha con Madero rumbo a la capital del país. Una vez en el Distrito Federal, el miércoles 7 de Junio de 1911, Madero asume la presidencia y dispone que las fuerzas que comanda el capitán Villa se pongan bajo las órdenes del general Victoriano Huerta, jefe máximo de la división del norte. Villa es nuevamente ascendido al grado de general honorario de los rurales y avisado de acompañar a Huerta para combatir la insubordinación de Pascual Orozco, jefe contra revolucionario.
El martes 18 de febrero, Madero es arrestado en el palacio presidencial en donde se inicia un complejo trámite para obtener su renuncia y de esta manera dar una apariencia legal al golpe de estado, Madero se ve obligado a ceder, Huerta es nombrado en pocas horas Presidente de la República, no obstante la promesa de Huerta de respetar su integridad física, Francisco I. Madero y el Vicepresidente José María Pino Suárez son asesinados la noche del sábado 22 de febrero.
En cuanto el general Villa se entera de la muerte de Madero, decide regresar a México y juntar a todos los hombres disponibles para iniciar una batalla a muerte contra el traidor Victoriano Huerta. El Jueves 6 de Marzo Pancho Villa regresa a territorio mexicano, de inmediato se dedica a conseguir hombres dispuestos a combatir, por otra parte se informa al general Villa que en la estación de tren de Mápula los enviados de Victoriano, el jefe del estado mayor, Benjamín Camarena y Hernán Limón han matado a Abraham González gobernador de Chihuahua y gran amigo suyo.
De manera convincente y amenazadora ha agregado a su ejército más y más hombres al grito de “¡Vámonos con Pancho Villa!”, primero son cien, luego quinientos después tres mil y finalmente diez mil hombres dispuestos a todo pero principalmente a vengar las muertes de Madero, Pino Suárez y por supuesto Abraham González. El miércoles 26 de marzo de 1913, en la hacienda de Guadalupe Coahuila, se redacta y se firma el Plan de Guadalupe, en dicho plan se exige el desconocimiento de Huerta, incita a la rebelión y se nombra a Venustiano Carranza primer jefe del ejército constitucionalista. Pancho Villa muestra su adhesión a Carranza y de inmediato va a la acción junto con Manuel Chao, Maclovio Herrera y Tomás Urbina, logra su primera victoria al tomar el poblado de Saucillo Chihuahua.
Las batallas libradas en la ciudad de Torreón son tremendas, reñidas y causan muchas bajas pero el ejército de Villa es superior, finalmente logran entrar triunfantes a la cuidad, Pancho Villa la recorre lentamente saboreando el triunfo y la gloria hasta llegar al palacio municipal, se celebra una asamblea entre jefes y oficiales villistas.
Los jefes de la División del Norte deciden ir sobre Chihuahua, saben que deben enfrentar en el camino a tropas Huertistas en tierra blanca. Los Villistas entran triunfantes en tierra blanca el Martes 25 de Noviembre de 1913. Al reunirse con su tropa Villa grita a sus soldados”¡Muy bien muchachitos, ahora nos vamos a Chihuahua!” Al anochecer del Sábado 13 de Diciembre de 1913, Pancho Villa al frente de su División del Norte entra en la ciudad, se encamina en dirección al centro y grita al unísono con sus tropas ¡”Viva Francisco Madero!”. Villa se autoproclama gobernador militar de todo el estado de Chihuahua.
Pánfilo Natera, jefe de las unidades combatientes de Villa, recibe la orden Carranza de iniciar el ataque al estado de Zacatecas. Villa pronostica el fracaso de la misión y no se equivoca.
En un arranque de soberbia envía Carranza su renuncia a la jefatura de su ejército y de inmediato Carranza contesta:”Aceptada la dimisión del general Francisco Villa, les ordeno que procedan a nombrar interinamente otro jefe de la División Norte”. Así entre el Miércoles 17 y lunes 22 de junio Villa desobedece las órdenes de Carranza y se pone a la cabeza de 23,000 hombres contra el bastión de Huerta. El 23 de junio tiene lugar la batalla campal que muestra una perfecta coordinación de artillería y caballería por parte del general Villa.
Después del gran triunfo de Villa en Zacatecas el miércoles 15 de Julio el dictador, asesino y traidor Victoriano Huerta presenta su renuncia a la presidencia del país y nombra a Francisco S. Carbajal quién ocupa el cargo de ministro de Relaciones Exteriores como presidente interino.
El jueves 20 del mismo mes y año, el máximo jefe del ejército constitucionalista revolucionario general Venustiano Carranza y sus tropas entran triunfantes en la Ciudad de México.
El Viernes 25 de Septiembre de 1914 en vista de que Carranza desconoce los acuerdos de Torreón, Villa lanza un manifiesto a la nación para invitar a los mexicanos a el uso de las armas, echen de la silla presidencial a Carranza por ser dictatorial y menospreciar los principios de la revolución.
En la convención de Aguascalientes participan 152 delegados de los cuales 37 son seguidores de Villa, quince días después llega la delegación de las fuerzas de Zapata compuesta por 26 delegados. La asamblea se declara Órgano Soberano y se atribuye poderes constituyentes y después de un largo debate decide desautorizar a Carranza de las funciones de jefe provisional del ejecutivo y a Villa del mando de su división del Norte. El Domingo 1 de noviembre se elige a Eulalio Gutiérrez como nuevo mandatario de la república, sin embargo, Carranza desconoce todos los acuerdos argumentados presionados por Villa. Eulalio Gutiérrez designa al general Villa comandante en jefe del ejército de la convención; Obregón desconoce los acuerdos y se adhiere a la postura de Carranza.
El miércoles 3 de diciembre Eulalio Gutiérrez hace su entrada al Distrito Federal como nuevo presidente del país, escoltado por la División del Norte al mando de Pancho Villa y acompañado de su ministro de gobierno el abogado y filósofo José Vasconcelos.
El miércoles 4 de diciembre de 1914 se da el histórico encuentro entre los dos jefes populares más prestigiosos acompañados de sus respectivas escoltas:
Emiliano Zapata representa la solidaridad comunal de los pueblos indígenas.
Villa busca la justicia a la que le ha dado su propia definición.
Se proponen a sellar su compromiso el domingo 6 de diciembre de 1914 con una entrada triunfal de los dos ejércitos en la capital del país. Villa se siente como en casa rodeado de muchos de sus oficiales y acompañado por Emiliano Zapata se hace retratar; esa fotografía se convierte así en un ícono histórico aunque sea simbólicamente.
El presidente Eulalio Gutiérrez no está aún en condiciones de ejercer su poder desde la capital de la república, el sábado 26 de diciembre de 1914 intenta huir pero Villa lo impide y queda prisionero en su propia residencia. El sábado 16 de enero de 1915 en ausencia del Centauro del Norte, Eulalio Gutiérrez logra escapar hacia San Luis Potosí con el dinero de la tesorería general. La presidencia es asumida por el general Roque González Garza, sin embargo el jueves 28 de enero, González Garza abandona la ciudad por presión de Álvaro Obregón.
Pancho Villa decide quedarse en sus dominios del norte para preparar un serie de ataques contra las tropas carrancistas e iniciar un nueva etapa de la Revolución Mexicana: el enfrentamiento no contra un tirano o dictador, sino contra compañeros y hermanos”.
El martes 6 de abril de 1915 inicia el primer combate entre tropas obregonistas y villistas; los 20,000 de Villa y los 10,000 de Obregón.
El miércoles 7 de abril, desde las 4 de la mañana, la batalla se realiza de la forma más encarnizada; en cuanto avanzan, las líneas de Villa dan marcha atrás debido a la excelente puntería de los hombres de Obregón, de pronto, los villistas llegan hasta las primeras líneas de defensa del enemigo, y estos retroceden y debilitan esta posición y la del centro. Cuando las primeras tropas norteñas entran a las cales de la ciudad de Celaya, varios de sus jefes son abatidos; esto crea una gran confusión entre los soldados que abandonan de inmediato el terreno conquistado. Así, el general carrancista ataca por los flancos y el centro haciendo retroceder al enemigo; durante varias horas Obregón va aniquilando a las ya muy fatigadas tropas villistas.
Finalmente, Villa da por terminada la batalla de Celaya; calcula que 2,500 soldados de Obregón han muerto contra 2,000 de los suyos. Lamenta y llora la pérdida de sus oficiales como Agustín Estrada y Francisco Natera, entre otros. Los ejércitos de Villa y Obregón se enfrentan por segunda vez los días 13 y 15 de ese mismo mes. El general Obregón persigue a los villistas hasta León y Aguascalientes y lo derrota otra vez en estas ciudades.
El lunes 24 de mayo de 1915, sin importar los primeros desastrosos encuentros con el ejército de Álvaro Obregón, Villa se da tiempo para emitir desde León, Guanajuato, un decreto de reforma agraria en el que destaca sus dos primeros artículos:
“Artículo 1. Las grandes propiedades de tierra son consideradas incompatibles con la paz y prosperidad de la Republica. Por eso los gobiernos de los estados, en los primeros 3 meses de la emisión de esta ley, establecerán la superficie máxima de la tierra de la que cada persona podrá ser propietaria en el ámbito del territorio del estado,
“Articulo 2. Para establecer la manera de cumplir el artículo anterior, el gobierno de cada estado considerara ante todo la superficie bajo su jurisdicción, el volumen de irrigación, la densidad de población, la calidad de la tierra, la superficie actualmente cultivada y cada uno de los elementos que pudieran servir para determinar el limite, mas allá del cual la gran propiedad termina volviéndose una amenaza para la estabilidad de las instituciones y el equilibrio social.”
Los enemigos de Villa creen que si no pueden matar al general en la lucha abierta, entonces intentaran hacerlo con engaños y atentados.
El primer atentado lo lleva a cabo el general carrancista Pablo González, quien contacta a un peligroso prisionero de la penitenciaria del Distrito Federal, acusado de asesinato; le propone a cambio de matar a Villa una jugosa recompensa y su libertad. Este personaje es un argentino conocido como el Gaucho Mujica, quien acepta de inmediato. El Gaucho se presenta sin tardanza ante el general Villa para ponerse a sus órdenes, pero alguien advierte a Villa de las negras intenciones de Gaucho, el general lo manda a llamar de inmediato, lo interroga y con su “sutileza” característica le logra sacar la verdad, una vez que Mujica repite la confesión, es fusilado sin más.
El segundo intento de asesinato estará a cago de 5 personas. Villa descansa en un lugar de la sierra chihuahuense llamada Santa Gertrudis, hasta haya llegan 2 hombres que dicen ser carboneros. Desconfiado, Villa los interroga y va directo al grano. En el acto ordena que cuelgue a uno de ellos delante del otro, causando un verdadero pavor al asesino principiante, recupera el habla y dice toda la verdad: que el general Rosalío Hernández, es quien lo mando a matar, y que al día siguiente llegaran otros 3 hombres simulando ser arrieros. Efectivamente, llegan los 3 supuestos arrieros; de inmediato son apresados por algunos soldados y llevando el cuerpo de uno de los asesinos anteriores va con el general Rosalío Hernández.
La División del Norte sigue sufriendo derrotas en Agua Prieta, Sonora, por la estrategia de Plutarco Elías Calles y la capacidad militar de Lázaro Cárdenas. La lucha empieza el martes 2 de noviembre de 1915 y termina el siguiente martes 9 de noviembre con la huida de los villistas. A estas batallas perdidas se agregan las libradas en Hermosillo y Nogales, lugares donde también son vencidos por Diéguez y nuevamente por Lázaro Cárdenas.
El presidente estadounidense Woodrow Wilson está dispuesto a entrevistarse con él para reconsiderar su postura de apoyo a Venustiano Carranza, pero se trata de un engaño. El jueves 2 de marzo de 1916 recibe una carta de Malville Stone en donde que le aclaran que la entrevista es un sueño, imposible de llevarse a cabo; por lo que el 9 de marzo a las 4:30 a. m. Villa y su pequeño ejército se encuentran a los alrededores de Columbus; a una orden suya, los mexicanos atacan lanzando gritos y balazos a la población, que aturdida por el brusco despertar escucha los gritos de “¡Viva México!¡Viva Villa, mueran los gringos!”. Al amanecer las tropas villistas abandonan la población estadounidense.
El lunes 27 de marzo lanza sus tropas sobre ciudad Camargo y logra una rápida victoria; en este combate Villa sufre una herida en la parte baja de la rodilla derecha, para protegerlo de posibles atentados, sus soldados los llevan hasta una cueva en donde tardara en recuperarse. A causa de la inactividad de su jefe, las fuerzas villistas nombran al general Francisco Beltrán como jefe sustituto, al ver quien está enfrente de los guerrilleros, los enemigos dan por hecho que Villa ha muerto y difunden la noticia, incluso los diarios la publican en primera plana dando “pormenores” del fallecimiento del Centauro del Norte.
El miércoles 12 de abril de 1916 la población de El Parral se amotina cuando entra a la ciudad una columna de soldados invasores al mando del mayor Frank Tompkins; para evitar un encuentro fatal para las 2 partes, se retiraron a la zona límite de la ciudad.
Carranza recibe constantes amenazas de golpe de estados y logra evitarlos por lo que el viernes 7de mayo de 1920 en una larga marcha hacia el puerto de Veracruz; en su lento recorrido llega a la población de Tlaxcalaltongo en donde se detiene para descansar. Quince minutos después cuando todo está en calma, se escucha un perturbador ruido de fusiles que disparan hacia el jacal que ocupa Carranza; los asesinos han entrado al lugar y lo matan impunemente.
Pancho Villa se instala en la hacienda de Canutillo, Durango, con su segunda esposa, la joven y bella Austreberta Rentería, seis de sus hijos y unos cuantos amigos muy allegados. El, amigos y peones contratados levantan no solo el casco de la hacienda sino todos los alrededores: cultivan la tierra, construyen viviendas para sus trabajadores, dan vida a la misma capilla del lugar y levantan una escuela para los colonos de la localidad, colocando en el frontispicio, como un pequeño y sentido homenaje, un busto del general y amado amigo, Felipe Ángeles. Reconstruye el correo, telégrafo, planta eléctrica, talleres de carpintería y mecánica, zapatería, carnicería, tiendas de combustibles y un pequeño teatro; ahora todo este conjunto integra el pequeño pero bien organizado imperio de Pancho Villa.
Cierto día, informan a uno de los hijos de Villa que del poblado de Chuviscas, el coronel Medina y 8 de sus mejores tiradores han partido hacia Parral para asesinar a Villa, en lo que a él respecta toma sus precauciones, carga sus 2 pistolas al cinturón y se hace acompañar por no menos de 5 elementos de su escolta.
El lunes 16 de julio de 1923, Villa ira a la aldea de Rio Florido para apadrinar al hijo de uno de sus amigos cercanos y antiguo dorado; antes de partir al bautizo, una campesina insiste en hablar con el ex general, ella le dice que no debe ir ni a Rio Florido ni a ninguna otra parte, ya que está enterada de un complot para asesinarlo, Villa pospone su partida un día para no quedar mal ante uno de sus múltiples compadres, acude al bautizo sin que haya ningún sobresalto, pero al estar en el Parral y a punto de regresar a su hacienda, nuevamente la angustiada campesina se presenta ante el e insiste en que está a punto de sufrir un atentado muy bien planeado; la señora mientras se aleja del general, exlama al cielo: “¡Pobre de mi general Villa!
A las 7:20 de la mañana del viernes 20 de julio de 1923, Villa se dispone de regresar a su hacienda; a pesar de lo avanzado del día, las calles están desiertas, aunque él lo nota, no hace mayor caso, simplemente revisa si sus pistolas están en su cinturón, las acomoda y continua su viaje, acompañado en la unidad móvil por Miguel Trillo, Daniel Tamapo, Claro Hurtado y J. Rosario Rosales, seguido por pocos hombres de su escolta. El automóvil avanza, cuando un anciano vendedor de golosinas observa el auto y grita a todo pulmón: “¡Viva Villa!” esta es la seña para que desde azoteas y ventanas, ráfagas de fusiles, ametralladoras y pistolas caigan sobre el Dodge de Villa, quien finalmente cae en un atentado mortal. Pero antes de que el automóvil se estrelle contra un árbol, Villa logra matar a 2 de sus agresores para luego caer muerto.
En el atentado 13 impactos de bala destrozan el cráneo, cara, manos y corazón al más famoso revolucionario de México; en total son 63 disparos que caen sobre el automóvil y acaban con el Gral. Villa y también con todos los acompañantes.
Doroteo Arango Aràmbula nace el miércoles 5 de junio de 1878, en un rancho pequeño llamado La Coyotada, en el caserío de Rio Grande, ubicado en el municipio de San Juan del Rio en el estado de Durango; es el primer hijo de los labriegos Agustín Arango y Micaela Aràmbula, quienes tendrán 4 hijos más: Antonio, Hipólito, Ana y Martina. Su padre trabajaba en una hacienda; don Agustín y doña Micaela eran un matrimonio analfabeta y muy pobre. A los pocos años, don Agustín fallece. Desde pequeño, Doroteo es muy serio, integro, altanero y temido por todos sus amigos y jóvenes que están cerca de él.
Pancho Villa deseoso de transformarse en líder de una causa que redima a la clase a la que pertenecen los pobres y olvidados de la sociedad. Así, Villa sigue de cerca las ideas de Francisco I. Madero. A los 32 años, Pancho Villa entra en acción durante la revuelta del 20 de noviembre de 1910 promovida por Francisco I. Madero contra el presidente Porfirio Díaz. Aunque esta activo en Chihuahua, Villa está en contacto permanente con los maderistas de la ciudad de Chihuahua y con el mismo Abraham González, quien lo introduce e informa del movimiento maderista y lo convence de la legitimidad de los propósitos.
La mejor aventura de Pancho Villa es: la lucha por llevar al triunfo a Madero y a la democracia. Pancho Villa es presentado finalmente a Francisco I. Madero por Abraham González y de inmediato se pone bajo sus órdenes, Villa aprovecha esta añorada ocasión para reivindicar, más que su nombre, su vida, sus aspiraciones de justicia social, principalmente para los más desprotegidos: peones y obreros. De inmediato asciende al grado de capitán del ejército y marcha con Madero rumbo a la capital del país. Una vez en el Distrito Federal, el miércoles 7 de Junio de 1911, Madero asume la presidencia y dispone que las fuerzas que comanda el capitán Villa se pongan bajo las órdenes del general Victoriano Huerta, jefe máximo de la división del norte. Villa es nuevamente ascendido al grado de general honorario de los rurales y avisado de acompañar a Huerta para combatir la insubordinación de Pascual Orozco, jefe contra revolucionario.
El martes 18 de febrero, Madero es arrestado en el palacio presidencial en donde se inicia un complejo trámite para obtener su renuncia y de esta manera dar una apariencia legal al golpe de estado, Madero se ve obligado a ceder, Huerta es nombrado en pocas horas Presidente de la República, no obstante la promesa de Huerta de respetar su integridad física, Francisco I. Madero y el Vicepresidente José María Pino Suárez son asesinados la noche del sábado 22 de febrero.
En cuanto el general Villa se entera de la muerte de Madero, decide regresar a México y juntar a todos los hombres disponibles para iniciar una batalla a muerte contra el traidor Victoriano Huerta. El Jueves 6 de Marzo Pancho Villa regresa a territorio mexicano, de inmediato se dedica a conseguir hombres dispuestos a combatir, por otra parte se informa al general Villa que en la estación de tren de Mápula los enviados de Victoriano, el jefe del estado mayor, Benjamín Camarena y Hernán Limón han matado a Abraham González gobernador de Chihuahua y gran amigo suyo.
De manera convincente y amenazadora ha agregado a su ejército más y más hombres al grito de “¡Vámonos con Pancho Villa!”, primero son cien, luego quinientos después tres mil y finalmente diez mil hombres dispuestos a todo pero principalmente a vengar las muertes de Madero, Pino Suárez y por supuesto Abraham González. El miércoles 26 de marzo de 1913, en la hacienda de Guadalupe Coahuila, se redacta y se firma el Plan de Guadalupe, en dicho plan se exige el desconocimiento de Huerta, incita a la rebelión y se nombra a Venustiano Carranza primer jefe del ejército constitucionalista. Pancho Villa muestra su adhesión a Carranza y de inmediato va a la acción junto con Manuel Chao, Maclovio Herrera y Tomás Urbina, logra su primera victoria al tomar el poblado de Saucillo Chihuahua.
Las batallas libradas en la ciudad de Torreón son tremendas, reñidas y causan muchas bajas pero el ejército de Villa es superior, finalmente logran entrar triunfantes a la cuidad, Pancho Villa la recorre lentamente saboreando el triunfo y la gloria hasta llegar al palacio municipal, se celebra una asamblea entre jefes y oficiales villistas.
Los jefes de la División del Norte deciden ir sobre Chihuahua, saben que deben enfrentar en el camino a tropas Huertistas en tierra blanca. Los Villistas entran triunfantes en tierra blanca el Martes 25 de Noviembre de 1913. Al reunirse con su tropa Villa grita a sus soldados”¡Muy bien muchachitos, ahora nos vamos a Chihuahua!” Al anochecer del Sábado 13 de Diciembre de 1913, Pancho Villa al frente de su División del Norte entra en la ciudad, se encamina en dirección al centro y grita al unísono con sus tropas ¡”Viva Francisco Madero!”. Villa se autoproclama gobernador militar de todo el estado de Chihuahua.
Pánfilo Natera, jefe de las unidades combatientes de Villa, recibe la orden Carranza de iniciar el ataque al estado de Zacatecas. Villa pronostica el fracaso de la misión y no se equivoca.
En un arranque de soberbia envía Carranza su renuncia a la jefatura de su ejército y de inmediato Carranza contesta:”Aceptada la dimisión del general Francisco Villa, les ordeno que procedan a nombrar interinamente otro jefe de la División Norte”. Así entre el Miércoles 17 y lunes 22 de junio Villa desobedece las órdenes de Carranza y se pone a la cabeza de 23,000 hombres contra el bastión de Huerta. El 23 de junio tiene lugar la batalla campal que muestra una perfecta coordinación de artillería y caballería por parte del general Villa.
Después del gran triunfo de Villa en Zacatecas el miércoles 15 de Julio el dictador, asesino y traidor Victoriano Huerta presenta su renuncia a la presidencia del país y nombra a Francisco S. Carbajal quién ocupa el cargo de ministro de Relaciones Exteriores como presidente interino.
El jueves 20 del mismo mes y año, el máximo jefe del ejército constitucionalista revolucionario general Venustiano Carranza y sus tropas entran triunfantes en la Ciudad de México.
El Viernes 25 de Septiembre de 1914 en vista de que Carranza desconoce los acuerdos de Torreón, Villa lanza un manifiesto a la nación para invitar a los mexicanos a el uso de las armas, echen de la silla presidencial a Carranza por ser dictatorial y menospreciar los principios de la revolución.
En la convención de Aguascalientes participan 152 delegados de los cuales 37 son seguidores de Villa, quince días después llega la delegación de las fuerzas de Zapata compuesta por 26 delegados. La asamblea se declara Órgano Soberano y se atribuye poderes constituyentes y después de un largo debate decide desautorizar a Carranza de las funciones de jefe provisional del ejecutivo y a Villa del mando de su división del Norte. El Domingo 1 de noviembre se elige a Eulalio Gutiérrez como nuevo mandatario de la república, sin embargo, Carranza desconoce todos los acuerdos argumentados presionados por Villa. Eulalio Gutiérrez designa al general Villa comandante en jefe del ejército de la convención; Obregón desconoce los acuerdos y se adhiere a la postura de Carranza.
El miércoles 3 de diciembre Eulalio Gutiérrez hace su entrada al Distrito Federal como nuevo presidente del país, escoltado por la División del Norte al mando de Pancho Villa y acompañado de su ministro de gobierno el abogado y filósofo José Vasconcelos.
El miércoles 4 de diciembre de 1914 se da el histórico encuentro entre los dos jefes populares más prestigiosos acompañados de sus respectivas escoltas:
Emiliano Zapata representa la solidaridad comunal de los pueblos indígenas.
Villa busca la justicia a la que le ha dado su propia definición.
Se proponen a sellar su compromiso el domingo 6 de diciembre de 1914 con una entrada triunfal de los dos ejércitos en la capital del país. Villa se siente como en casa rodeado de muchos de sus oficiales y acompañado por Emiliano Zapata se hace retratar; esa fotografía se convierte así en un ícono histórico aunque sea simbólicamente.
El presidente Eulalio Gutiérrez no está aún en condiciones de ejercer su poder desde la capital de la república, el sábado 26 de diciembre de 1914 intenta huir pero Villa lo impide y queda prisionero en su propia residencia. El sábado 16 de enero de 1915 en ausencia del Centauro del Norte, Eulalio Gutiérrez logra escapar hacia San Luis Potosí con el dinero de la tesorería general. La presidencia es asumida por el general Roque González Garza, sin embargo el jueves 28 de enero, González Garza abandona la ciudad por presión de Álvaro Obregón.
Pancho Villa decide quedarse en sus dominios del norte para preparar un serie de ataques contra las tropas carrancistas e iniciar un nueva etapa de la Revolución Mexicana: el enfrentamiento no contra un tirano o dictador, sino contra compañeros y hermanos”.
El martes 6 de abril de 1915 inicia el primer combate entre tropas obregonistas y villistas; los 20,000 de Villa y los 10,000 de Obregón.
El miércoles 7 de abril, desde las 4 de la mañana, la batalla se realiza de la forma más encarnizada; en cuanto avanzan, las líneas de Villa dan marcha atrás debido a la excelente puntería de los hombres de Obregón, de pronto, los villistas llegan hasta las primeras líneas de defensa del enemigo, y estos retroceden y debilitan esta posición y la del centro. Cuando las primeras tropas norteñas entran a las cales de la ciudad de Celaya, varios de sus jefes son abatidos; esto crea una gran confusión entre los soldados que abandonan de inmediato el terreno conquistado. Así, el general carrancista ataca por los flancos y el centro haciendo retroceder al enemigo; durante varias horas Obregón va aniquilando a las ya muy fatigadas tropas villistas.
Finalmente, Villa da por terminada la batalla de Celaya; calcula que 2,500 soldados de Obregón han muerto contra 2,000 de los suyos. Lamenta y llora la pérdida de sus oficiales como Agustín Estrada y Francisco Natera, entre otros. Los ejércitos de Villa y Obregón se enfrentan por segunda vez los días 13 y 15 de ese mismo mes. El general Obregón persigue a los villistas hasta León y Aguascalientes y lo derrota otra vez en estas ciudades.
El lunes 24 de mayo de 1915, sin importar los primeros desastrosos encuentros con el ejército de Álvaro Obregón, Villa se da tiempo para emitir desde León, Guanajuato, un decreto de reforma agraria en el que destaca sus dos primeros artículos:
“Artículo 1. Las grandes propiedades de tierra son consideradas incompatibles con la paz y prosperidad de la Republica. Por eso los gobiernos de los estados, en los primeros 3 meses de la emisión de esta ley, establecerán la superficie máxima de la tierra de la que cada persona podrá ser propietaria en el ámbito del territorio del estado,
“Articulo 2. Para establecer la manera de cumplir el artículo anterior, el gobierno de cada estado considerara ante todo la superficie bajo su jurisdicción, el volumen de irrigación, la densidad de población, la calidad de la tierra, la superficie actualmente cultivada y cada uno de los elementos que pudieran servir para determinar el limite, mas allá del cual la gran propiedad termina volviéndose una amenaza para la estabilidad de las instituciones y el equilibrio social.”
Los enemigos de Villa creen que si no pueden matar al general en la lucha abierta, entonces intentaran hacerlo con engaños y atentados.
El primer atentado lo lleva a cabo el general carrancista Pablo González, quien contacta a un peligroso prisionero de la penitenciaria del Distrito Federal, acusado de asesinato; le propone a cambio de matar a Villa una jugosa recompensa y su libertad. Este personaje es un argentino conocido como el Gaucho Mujica, quien acepta de inmediato. El Gaucho se presenta sin tardanza ante el general Villa para ponerse a sus órdenes, pero alguien advierte a Villa de las negras intenciones de Gaucho, el general lo manda a llamar de inmediato, lo interroga y con su “sutileza” característica le logra sacar la verdad, una vez que Mujica repite la confesión, es fusilado sin más.
El segundo intento de asesinato estará a cago de 5 personas. Villa descansa en un lugar de la sierra chihuahuense llamada Santa Gertrudis, hasta haya llegan 2 hombres que dicen ser carboneros. Desconfiado, Villa los interroga y va directo al grano. En el acto ordena que cuelgue a uno de ellos delante del otro, causando un verdadero pavor al asesino principiante, recupera el habla y dice toda la verdad: que el general Rosalío Hernández, es quien lo mando a matar, y que al día siguiente llegaran otros 3 hombres simulando ser arrieros. Efectivamente, llegan los 3 supuestos arrieros; de inmediato son apresados por algunos soldados y llevando el cuerpo de uno de los asesinos anteriores va con el general Rosalío Hernández.
La División del Norte sigue sufriendo derrotas en Agua Prieta, Sonora, por la estrategia de Plutarco Elías Calles y la capacidad militar de Lázaro Cárdenas. La lucha empieza el martes 2 de noviembre de 1915 y termina el siguiente martes 9 de noviembre con la huida de los villistas. A estas batallas perdidas se agregan las libradas en Hermosillo y Nogales, lugares donde también son vencidos por Diéguez y nuevamente por Lázaro Cárdenas.
El presidente estadounidense Woodrow Wilson está dispuesto a entrevistarse con él para reconsiderar su postura de apoyo a Venustiano Carranza, pero se trata de un engaño. El jueves 2 de marzo de 1916 recibe una carta de Malville Stone en donde que le aclaran que la entrevista es un sueño, imposible de llevarse a cabo; por lo que el 9 de marzo a las 4:30 a. m. Villa y su pequeño ejército se encuentran a los alrededores de Columbus; a una orden suya, los mexicanos atacan lanzando gritos y balazos a la población, que aturdida por el brusco despertar escucha los gritos de “¡Viva México!¡Viva Villa, mueran los gringos!”. Al amanecer las tropas villistas abandonan la población estadounidense.
El lunes 27 de marzo lanza sus tropas sobre ciudad Camargo y logra una rápida victoria; en este combate Villa sufre una herida en la parte baja de la rodilla derecha, para protegerlo de posibles atentados, sus soldados los llevan hasta una cueva en donde tardara en recuperarse. A causa de la inactividad de su jefe, las fuerzas villistas nombran al general Francisco Beltrán como jefe sustituto, al ver quien está enfrente de los guerrilleros, los enemigos dan por hecho que Villa ha muerto y difunden la noticia, incluso los diarios la publican en primera plana dando “pormenores” del fallecimiento del Centauro del Norte.
El miércoles 12 de abril de 1916 la población de El Parral se amotina cuando entra a la ciudad una columna de soldados invasores al mando del mayor Frank Tompkins; para evitar un encuentro fatal para las 2 partes, se retiraron a la zona límite de la ciudad.
Carranza recibe constantes amenazas de golpe de estados y logra evitarlos por lo que el viernes 7de mayo de 1920 en una larga marcha hacia el puerto de Veracruz; en su lento recorrido llega a la población de Tlaxcalaltongo en donde se detiene para descansar. Quince minutos después cuando todo está en calma, se escucha un perturbador ruido de fusiles que disparan hacia el jacal que ocupa Carranza; los asesinos han entrado al lugar y lo matan impunemente.
Pancho Villa se instala en la hacienda de Canutillo, Durango, con su segunda esposa, la joven y bella Austreberta Rentería, seis de sus hijos y unos cuantos amigos muy allegados. El, amigos y peones contratados levantan no solo el casco de la hacienda sino todos los alrededores: cultivan la tierra, construyen viviendas para sus trabajadores, dan vida a la misma capilla del lugar y levantan una escuela para los colonos de la localidad, colocando en el frontispicio, como un pequeño y sentido homenaje, un busto del general y amado amigo, Felipe Ángeles. Reconstruye el correo, telégrafo, planta eléctrica, talleres de carpintería y mecánica, zapatería, carnicería, tiendas de combustibles y un pequeño teatro; ahora todo este conjunto integra el pequeño pero bien organizado imperio de Pancho Villa.
Cierto día, informan a uno de los hijos de Villa que del poblado de Chuviscas, el coronel Medina y 8 de sus mejores tiradores han partido hacia Parral para asesinar a Villa, en lo que a él respecta toma sus precauciones, carga sus 2 pistolas al cinturón y se hace acompañar por no menos de 5 elementos de su escolta.
El lunes 16 de julio de 1923, Villa ira a la aldea de Rio Florido para apadrinar al hijo de uno de sus amigos cercanos y antiguo dorado; antes de partir al bautizo, una campesina insiste en hablar con el ex general, ella le dice que no debe ir ni a Rio Florido ni a ninguna otra parte, ya que está enterada de un complot para asesinarlo, Villa pospone su partida un día para no quedar mal ante uno de sus múltiples compadres, acude al bautizo sin que haya ningún sobresalto, pero al estar en el Parral y a punto de regresar a su hacienda, nuevamente la angustiada campesina se presenta ante el e insiste en que está a punto de sufrir un atentado muy bien planeado; la señora mientras se aleja del general, exlama al cielo: “¡Pobre de mi general Villa!
A las 7:20 de la mañana del viernes 20 de julio de 1923, Villa se dispone de regresar a su hacienda; a pesar de lo avanzado del día, las calles están desiertas, aunque él lo nota, no hace mayor caso, simplemente revisa si sus pistolas están en su cinturón, las acomoda y continua su viaje, acompañado en la unidad móvil por Miguel Trillo, Daniel Tamapo, Claro Hurtado y J. Rosario Rosales, seguido por pocos hombres de su escolta. El automóvil avanza, cuando un anciano vendedor de golosinas observa el auto y grita a todo pulmón: “¡Viva Villa!” esta es la seña para que desde azoteas y ventanas, ráfagas de fusiles, ametralladoras y pistolas caigan sobre el Dodge de Villa, quien finalmente cae en un atentado mortal. Pero antes de que el automóvil se estrelle contra un árbol, Villa logra matar a 2 de sus agresores para luego caer muerto.
En el atentado 13 impactos de bala destrozan el cráneo, cara, manos y corazón al más famoso revolucionario de México; en total son 63 disparos que caen sobre el automóvil y acaban con el Gral. Villa y también con todos los acompañantes.
VENUSTIANO CARRANZA
Venustiano Carranza Garza nació en la Viña de Cuatrociénegas, en aquella época, territorio de Nuevo León y Coahuila el 14 de enero de 1860, hijo de Jesús Carranza Neira y de María Jesús Garza; estudió la primaria en su pueblo natal, más tarde en el Ateneo Fuente de Saltillo y en 1874 ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria en México, D.F. Quiso estudiar la carrera de Medicina, pero debido a una enfermedad de la vista, abandonó las aulas y se dedico a la agricultura en los ranchos familiares. Descendía de una familia acomodada.
Fue Presidente Municipal de Cuatro Ciénegas, Diputado local en el Estado de Coahuila, Diputado Federal y Senador de la República y Gobernador de su estado.
Contrajo matrimonio en 1882 con Virginia Salinas Balmaceda, tuvo tres hijos Leopoldo, Virginia y Julia Carranza Salinas. Quedó viudo, volviéndose a casar con Ernestina Hernández, teniendo otros cuatro hijos: Jesús, Venustiano, Emilio y Rafael Carranza Hernández.
Al conocer los sucesos de la Decena Trágica, Venustiano Carranza, en marzo de 1913, publica “El Plan de Guadalupe” que no era un simple llamado a las armas, sino restablecer el imperio de la Constitución, porque desconocía a Victoriano Huerta y a los poderes Legislativo y Judicial, así como los gobiernos de los Estados que reconocían a Victoriano Huerta. Habiendo sido nombrado Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.
Debido a que tuvo algunos reveses militares, se vio obligado a cruzar a caballo
Coahuila, elBolsón de Mapimí, Chihuahua, hasta que finalmente llegó a Hermosillo, Sonora
que era el refugio de los Jefes de la Revolución. Integra un gabinete con Isidro Fabela, Rafael
Zubarán, Adolfo de la Huerta, Felipe Ángeles, Jacinto B. Treviño e Ignacio Bonillas; además
Organizó el ejercito de la siguiente manera: El Cuerpo del Ejercito del Noroeste a cargo del
General Álvaro Obregón, el Cuerpo del Ejercito del Noreste, a cargo del General Pablo
González Garza y la División del Norte con el General Francisco Villa al frente.
Fue Presidente Municipal de Cuatro Ciénegas, Diputado local en el Estado de Coahuila, Diputado Federal y Senador de la República y Gobernador de su estado.
Contrajo matrimonio en 1882 con Virginia Salinas Balmaceda, tuvo tres hijos Leopoldo, Virginia y Julia Carranza Salinas. Quedó viudo, volviéndose a casar con Ernestina Hernández, teniendo otros cuatro hijos: Jesús, Venustiano, Emilio y Rafael Carranza Hernández.
Al conocer los sucesos de la Decena Trágica, Venustiano Carranza, en marzo de 1913, publica “El Plan de Guadalupe” que no era un simple llamado a las armas, sino restablecer el imperio de la Constitución, porque desconocía a Victoriano Huerta y a los poderes Legislativo y Judicial, así como los gobiernos de los Estados que reconocían a Victoriano Huerta. Habiendo sido nombrado Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.
Debido a que tuvo algunos reveses militares, se vio obligado a cruzar a caballo
Coahuila, elBolsón de Mapimí, Chihuahua, hasta que finalmente llegó a Hermosillo, Sonora
que era el refugio de los Jefes de la Revolución. Integra un gabinete con Isidro Fabela, Rafael
Zubarán, Adolfo de la Huerta, Felipe Ángeles, Jacinto B. Treviño e Ignacio Bonillas; además
Organizó el ejercito de la siguiente manera: El Cuerpo del Ejercito del Noroeste a cargo del
General Álvaro Obregón, el Cuerpo del Ejercito del Noreste, a cargo del General Pablo
González Garza y la División del Norte con el General Francisco Villa al frente.
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